Buscar la felicidad nos hace infelices. Por Félix Goikotxeta.

 

cropped-1-auto-irache-gama-vehc3adculos-versic3b3n-fotc3b3n-faldc3b3n-prensa-256x69.jpg

txiki

FELICIDAD: Sentimiento de satisfacción y alegría experimentado ante la consecución de un bien o un deseo.

SINONIMOS DE FELICIDAD: Tranquilidad, prosperidad, dicha, serenidad, contento, placer, complacencia, satisfacción, paz, fortuna, gusto, júbilo, bonanza, bienestar, gozo, delicia, calma…

ALGUNAS FRÁSES DE PERSONAS CÉLEBRES SOBRE LA FELICIDAD

El destino de los hombres está hecho de momentos felices, toda la vida los tiene, pero no de épocas felices. FRIEDRICH NIETZSCHE  filósofo, poeta, músico y filólogo alemán del siglo XIX

No vivimos nunca, si no que esperamos vivir, y disponiéndonos siempre a ser felices, es inevitable que nunca lo seamos. BLAISE PASCAL filósofo francés del  siglo XVII

Lo que sí está claro es que la felicidad es algo que parece que todos andamos buscando, que nos pasamos la vida detrás de ella, como el carro detrás del burro, que es imposible que lo alcance. ¿Puede ser eterna? ¿Acaso solo es momentánea? ¿Qué queremos de ella? ¿Por qué es tan importante? ¿Cómo sabemos que somos felices? Si la felicidad es la consecución de un deseo ¿desaparece una vez conseguido? Si ya hemos conseguido ese bien ¿dejamos de ser felices? Y antes de conseguir ese deseo o bien ¿somos infelices intentando conseguirlos? Menudo guirigay, cacao o follón que nos regalan con la vida.

Para mí, que la definición más aproximada sería CONTENTOS, estar contentos una vez conseguido ese deseo o bien, ya que una vez alcanzado,¿qué pasa? pues muy sencillo, que lo dejas apartado igual, es ese juguete que un niño pide insistentemente y una vez conseguido lo abandona. El niño insiste, llora y patalea hasta que lo consigue y una vez conseguido, se pone contento, para después mostrar indiferencia. Ha alcanzado la felicidad “sufriendo” y haciendo sufrir a los que le rodean, para una vez supuéstamente ganada, volver a ser infeliz.

 Esto de la felicidad es un invento de esa gente que nos maneja la vida, de esas o esos sociólogos que  nos marcan la línea de la vida, para que seamos ambiciosos y ambiciosas, que no nos dejan ser indiferentes ante las objetos que ellos y ellas nos fabrican y  que nos hacen desear los placeres y pertenencias de otra persona dejando aparte  nuestros placeres  y haberes ya conseguidos.

¿Estamos tontos o qué? Cuántas veces hemos visto en ese aparato infernal que llamamos televisión, a niños y niñas que juegan con nada, que corren de un lado a otro riendo, que con un poco de barro se pintan la cara y corren a nadar al riachuelo más cercano al poblado.  ¿Acaso son felices? O solo son ignorantes de los avances humanos, o somos nosotros los tontos por no saber vivir así. En el supuesto caso de que sean completamente felices, regala a una o uno de esos niños un avión de juguete y dejará de ser feliz el niño o niña propietaria del juguete y toda la tribu.

Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una es hacerse el idiota, la otra serlo. ENRIQUE JARDIEL PONCELA escritor español de principio a mediados del siglo XX

Ahora solo falta descubrir al idiota. ¿Está en la selva o en la ciudad? ¿se conforma con un taparrabos, o nada le sienta bien? Hala vamos a pensar…

Que no es por  desengañar a la gente, que cada cual y cada “cuala” se busquen su felicidad como más le apetezca, pero para mí, que si no buscamos tanto a esa señorita  que nos agobia la existencia, igual es  ella la que viene a nosotros y nosotras. Así, sin más. Como la moza o mozo que no te hace caso en la verbena y cuando te ve con otra persona acude a buscarte. Pues ahora te jodes, con perdón, que no quiero ser feliz contigo pedazo “atontao”,  que ya estoy contento/a con lo que tengo.

Algunas personas somos felices por imperativo legal, porque a nuestros progenitores se les ocurrió la “feliz” idea de ponernos ese nombre, FÉLIX, así, sin consultarme ni nada, como si yo tuviera que ser feliz por que sí. ¿Y si no quiero? Y si yo estoy bien así, unas veces contento y otras triste, que por cierto a veces se está muy bien.

Según la Wikipedia FÉLIX procede del latín y significa “aquél que se considera feliz o afortunado”. Pues no, unas veces me siento contento y otras afortunado, así como también desgraciado o triste.

¿Es una utopía La felicidad? Pues yo creo que no o que sí…y es que para mí las utopías no existen y la felicidad tampoco. Con la pequeña diferencia que las utopías que se alcanzan, dejan de ser utopías. Anda…!! como la felicidad¡¡

Cuando estamos un poco bebidos se dice que estamos contentos, luego… ¿eso quiere decir que cuando no nos tenemos en pié hemos alcanzado la felicidad absoluta?, no verdad, porque estar contento es bien, pero estar feliz es estar ausente de la realidad.

Y como siempre y para todo, que cada quién piense lo que quiera, pero que no lo diga, que la cosa esta muy malita. ¿Habrá gente feliz en la cárcel? No verdad. Y es que, como dice la canción, “aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión”.

Pues nada…a ser felices que si somos felices menos protestamos. O menos motivos hay para protestar, que también puede ser.

Félix Gokotxeta Vega

 

 

2 comentarios en “Buscar la felicidad nos hace infelices. Por Félix Goikotxeta.

  1. Sólo escapa verdaderamente del laberinto cuando decide regresar voluntariamente (volverse a someter al poder del laberinto) para beneficiar a aquellos que siguen atrapados dentro de él. Esto es, nunca puedes irte tu sólo, para salir debes de elegir llevar a los demás… ésta es la paradoja última del laberinto, la ingenuidad quintaesencial de su construcción, que la única vía de salida es una vía de regreso voluntaria (al interior de su poder), que es lo que constituye el sendero del bodhisattva.

    Si existe la felicidad, debe de surgir de voluntariamente entregar el propio ser en intercambio por participar conscientemente en el destino de la unidad total”. En otras palabras, el héroe de la Matrix, el bodhisattva, el hacker, es aquel que descubre que la realidad más allá de la ilusión del programa o simulacro es una completa interdependencia entre todos los seres, lo cual es la semilla indestructible de la compasión. La motivación de la compasión, de la renuncia y la entrega en favor de los demás es la sabiduría de que los otros son parte de mí; si el universo entero es la experiencia de un sólo cuerpo o mandala, entonces la compasión surge de manera tan espontánea como cuando uno quita los dedos del fuego (ese fuego es el samsara, es la Matrix). En el budismo tántrico, la compasión constituye el insuperable método (upaya) para alcanzar la iluminación y despertar del sueño del samsara.

    Un abrazo y felicidades por el artículo Félix.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s