Anotación a la crítica sobre la reutilización de una piedra en una fachada de la Calle San Nicolás, por Navark

El pasado día 21 de septiembre se publicó en algunos medios de comunicación locales un escrito redactado por Txemi Legarda denunciando la colocación de una piedra extraída, según el autor del escrito, de un antiguo lagar descubierto el año 2004 en el portal nº 25 de la C/. San Nicolás de Estella-Lizarra. Siempre es de agradecer el interés mostrado tanto por Txemi Legarda como por otros muchos ciudadanos en la protección del Patrimonio Histórico de la ciudad. Sin embargo, creemos que en este caso deben realizarse algunas matizaciones. En el señalado solar, tal como se indica en el referido escrito, Navark realizó en la primavera de 2004 una intervención de documentación arqueológica por encargo de la empresa constructora. Ésta derivaba de un informe realizado por la extinta Asesoría de Arqueología del Ayuntamiento de EstellaLizarra1.

La más importante función de dicha Asesoría, sin desdeñar otras como la preparación de proyectos para intervenir en el Patrimonio Histórico de la ciudad a instancias del Ayuntamiento, era informar sobre todas las obras que se proyectaba realizar en el ámbito del P.E.P.R.I de Estella-Lizarra en cumplimiento de su normativa sobre arqueología. Así se ejercía una protección preventiva del Patrimonio Histórico de la ciudad. La intervención efectuada en el solar nº 25 de la C/. San Nicolás permitió recuperar un lagar hecho en su totalidad mediante losas de piedra. Fechamos su construcción, como muy pronto, a finales del s. XIX para ser abandonado en el s. XX, hacia la segunda mitad del siglo. En el centro del suelo del lagar efectivamente se encontraba una losa con unas dimensiones – tal como describen fichas de registro, croquis de campo y planos levantados durante la excavación – de 57 cm. de anchura y de 84 cm. de longitud; esta losa contaba con una concavidad circular central, un pocillo, de 25 cm. de diámetro destinada probablemente a facilitar la limpieza del lagar una vez vaciado 2.

La piedra colocada en la fachada del establecimiento de hostelería sito en la misma calle, pero en los portales nos. 3-5, y que ha sido el origen de la polémica presenta similitudes formales con la que integraba el lagar arriba descrito. Pero hay algunas diferencias. Sus dimensiones máximas son 35,5 cm. de anchura, 69 cm. de longitud y el pocillo tiene un diámetro de 21 cm. 3 . Es decir, es notablemente más pequeña; es otra piedra, muy parecida, eso sí. La procedencia de esta pieza está en un conjunto inconexo de materiales constructivos presentes en el edificio derruido.

Es importante la preocupación ciudadana por el Patrimonio Histórico de la ciudad, eso es innegable. Y estas conductas debieran fomentarse ya que, en un futuro, podrían dar lugar a debates sobre, por ejemplo, el mantenimiento riguroso de estructuras antiguas, la cuestión de la reubicación, o no, en los nuevos inmuebles, de piezas arquitectónicas aparecidas en solares en construcción, o la colocación arbitraria de piezas históricas en edificios para dar un sabor más “añejo” a determinadas partes de la ciudad; la calle de la Rúa es un buen ejemplo en este sentido: arcos medievales, escudos, … colocados en edificios de nueva construcción sin otro criterio que el decorativo historicista.

En el caso que nos ocupa, según se nos informa desde la dirección de obra, pareció interesante colocar de modo visible en el edificio de nueva planta este elemento presente en el solar, con un criterio más estético que histórico, la verdad sea dicha…: Bueno, … no deja de ser un criterio. Ahora bien, la información y comunicación histórica, para que aporten conocimiento a la sociedad, se nos antoja que debieran contrastarse un poco. La irritación o la precipitación no son buenas consejeras y en este caso nos tememos que se ha hecho más caso a la indignación que a verificar la información que, dicho sea de paso, se encontraba al alcance de la mano: al de una llamada telefónica. No creemos que nos encontremos ante un caso del uso “como trofeo” de un elemento arquitectónico excavado 16 años atrás. No observamos un caso de fetichismo, sino el de la mera recuperación y colocación en una parte visible de un nuevo edificio del casco histórico de un elemento arquitectónico que formaba parte del solar, y que cuando se recuperó ya se hallaba descontextualizado.

Mikel Ramos Aguirre y José Antonio Sanz Mosquera Navark S.L.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s