Presuntamente, por José Félix Sánchez-Satrústegui

 

felix sanchez satrusteguiPresuntamente esté comenzando una era distinta, desconocida. O no. Un virus será sustituido por otro o por cualquier tipo de microbio mientras los “macroorganismos” mamíferos y bípedos de la vieja política enterrarán las ilusiones de cambio, de justicia y solidaridad así en Europa como en España.

Nos vamos cargando la Tierra, más rápido de lo que creíamos; el virus globalizado, aliado con la irresponsabilidad de demasiados ciudadanos aquejados de anencefalia funcional, se empeña en devolvernos a la antigua anormalidad; la política, lo mismo, y los sanitarios, tan aplaudidos en época reciente, han sido recibidos por la nueva normalidad con despidos y precariedad laboral. Es solo un ejemplo, ya que la crisis económica y social es muy profunda y afecta a todos. O casi; a los ricos, no.

La economía ya no podía aguantar más confinamiento y los que detentan el poder económico han presionado hasta la asfixia al grito hipócrita de libertad. Ha salido a la calle gente sensata con todas las precauciones debidas. Pero también mucho tonto del haba (unos, tontolinatos; otros, de necedad recién adquirida: ¡Qué tiempos aquellos en los que solo había uno por pueblo!), mascarilla al codo, abrazo fácil, fiesta descontrolada, sombrilla clavada en el pie del vecino playero y toalla de canto para que quepan más.

No nos olvidemos de los empresarios que pagan a inmigrantes sueldos de miseria y los hacinan en barracones o de las condiciones en las que trabajan en la industria cárnica, por citar solo dos casos de los cientos que hay. A los tontos y a los listos sin escrúpulos: gracias por vuestro esfuerzo, maldita sea.

En El gatopardo, la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, el sobrino de don Fabrizio, el protagonista, le declara a este la conocida frase “si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie”. De ahí que en ciencias políticas se utilice “gatopardismo” para expresar tal contradicción. Josep Ramoneda asegura en una reciente entrevista que los grandes consensos tienen algo de “gatopardianos”.

Nada que objetar al acuerdo social, al diálogo y a la superación de la crispación creciente. Al contrario, en estos momentos aún se hacen más necesarios. Pero me extraña que, por ejemplo, la CEOE firme un gran acuerdo cuando, en lo fundamental, no está de acuerdo con lo acordado. Me he liado, de acuerdo. En una negociación hay que ceder por cada una de las partes. Sin embargo, subir o bajar impuestos o que pague más el que más tiene o no, tiene poco debate, salvo que pierda el de siempre y estemos llegando a la vieja insolidaridad. Los que esperamos una nueva fiscalidad más progresiva, más justa, votamos por ese cambio, entre otros.

Que el PP defienda un acuerdo por la Sanidad me hace temblar a 40º a la sombra. Sanidad Pública con un porcentaje mayor del PIB dedicado a ella y punto. Igual con la Educación Pública. ¿Cómo podría llegarse a un acuerdo entre quien pretende una Sanidad Pública mejor y quien busca privatizarla aún más de lo que lo ha hecho donde ha gobernado?

Juan Carlos I, bichozno de Carlos IV “El cazador”, ambos de gran parecido físico, aspira a ser el peor rey Borbón de la Historia a pesar de la enorme dificultad que entraña superar a sus antepasados en ese intento, como el citado (el peor según la clasificación de Ad Absurdum, un grupo de graduados en Historia que la transmite con humor).

Cuando se convirtió en pretérito, sus presuntos méritos lo elevaron a la categoría de rey emérito; posteriormente, por deméritos propios debería ser nombrado rey inmérito, porque a decrépito parece que ya ha llegado. Se ha empeñado en acumular en su currículum nombres y adjetivos esdrújulos que riman en malsonante.

Los ciudadanos españoles tenemos derecho a saber a cuánto asciende su fortuna, cuál es su origen, dónde está escondida y cuánto ha pagado al fisco español. Ya se sabe que el patriotismo fiscal de muchas colosales fortunas piensa aquello de “España, capital Suiza” (que quiere decir que su capital está mejor en Suiza). Es hora de que los grandes medios de comunicación, afectados de cortesanaza melifluidad, cumplan con su papel y los jueces con el suyo. Es el momento de que el Parlamento apoye la creación de una comisión de investigación al respecto. Ya se sabe que Vox, PP y Cs no lo harán, pero el PSOE, por lealtad institucional, no debería esconderse en excusas y ayudar a desenmascarar a quien ha sido más desleal.

Juan Carlos I obsequia con una millonada a Corinna por amor, que el rey saudí le había regalado a él. ¿También por amor? Para contrarrestar tal exceso de cariño se dedica a matar elefantes en Botsuana, que por algún sitio habrá que liberar la adrenalina del odio. Asimismo, según algunas informaciones, retiró, entre 2008 y 2012, más de 100.000 euros mensuales de la cuenta suiza en la que guardaba el dinero procedente del generoso Jefe de la Casa de Saúd. Todo ello sin olvidarnos de la presunción de inocencia, por supuesto, aunque los datos que se van difundiendo en los medios y el hedor ambiental provocado nos hagan pensar más en la presunción de indecencia.

Yo deseo un referéndum ad hoc, porque es una pena que la Monarquía española ya no nos necesite a los republicanos para desaparecer de forma democrática mediante debate y voto. Prefiere autodestruirse en tres, dos, uno… Presuntamente.

PD: Si algún desocupado lector ha ocupado un rato de su tiempo en leerme (allá él o ella), le ruego que coloque donde le parezca que debe hacerlo el adverbio que da título a este artículo y le repito a continuación: presuntamente, presuntamente, presuntamente, presuntamente, presuntamente, presuntamente, presuntamente… Por si acaso, no vaya a ser que los enemigos de la libertad de expresión, según para qué o quién, se enojen y se querellen.

Entre tanto, el ruido nos impedirá escuchar el canto de los pájaros.

 

José Félix Sánchez-Satrústegui

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s