Mi ex coronavirus y yo (XXX), por Algarabía. “La conversión del vídeo en audio”.

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Ahora que las videollamadas con familia y amigos se han convertido en esenciales para la buena marcha de las relaciones, en el caso del teletrabajo, salvo que tengas mucha confianza con las personas participantes, las cámaras están cerradas, como lo leéis, ciegas.

Yo en la segunda reunión, me pinté, me vestí de señorita Rottenmeier para ponerme delante de la cámara, cuando me di cuenta de que sólo yo estaba con la cámara, con lo cual, la apagué. Me quité, la ropa elegante a la par que discreta y me lavé la cara, dónde fueres, haz lo que vieres.

No os imagináis lo difícil que es negociar un ERTE cuando no puedes ver el lenguaje corporal del que tienes enfrente, bueno al otro lado de la red. En una negociación de cualquier tipo, esto es fundamental para saber el efecto que tiene tu actitud en el contrario, o para averiguar si te está mintiendo.

Absolutamente todas las personas tenemos tics que salen involuntariamente cuando mientes, hasta para las jugadoras de mus como yo, es difícil controlarlos. Creo que por ello y sin previo aviso, las personas que van a participar apagan las cámaras. Entre otras cosas, porque puedes estar en pijama, no olvidemos que estamos todas en casa, o tomándote un gintonic mientras escuchas larguísimas disertaciones sobre la necesidad de que papá estado pague los salarios de las personas trabajadoras para no mermar los pingües beneficios de las empresas.

Con esto no quiero decir que no haya empresas que realmente lo necesiten, faltaría más, pero que muchas como ya pasó en la crisis fabricada de 2008, aprovechan cualquier oportunidad para seguir ganando dinero, o no perderlo, también es lapidario.

Y sí, “las empresas tienen que ganar dinero para poder emplear a la gente” perfecto, pero igual que cuando ganan poco nos repartimos la miseria, cuando ganan mucho, podían repartir los beneficios con quienes se los generan. Digo yo que no es tan raro, porque además de no pagar la fiscalidad que deberían, sobre todo las multinacionales, cuando van mal dadas lo pagamos entre todas, igual que hicimos con la banca.

Es tan complicado que igual que yo pago un 25% de impuestos los pagase Amancio Ortega y encima éste, va de defraudador filántropo y la publicidad de lo que hace te sale en todas partes. Si pagara lo mismo que yo, no necesitaríamos su limosna, el Estado tendría lo suficiente con los impuestos de todo el IBEX para sufragar cien crisis como esta y como la de 2008.

No obstante, el teletrabajo tiene de bueno la conciliación de tu vida personal con la laboral, eso dicen, y de malo al menos para mí, tiene la poca interacción entre las personas, no fomenta la solidaridad, el compañerismo, la unión ante los problemas laborales cotidianos y sin embargo, fomenta el individualismo, la insolidaridad, etc., todo esto bajo mi punto de vista claro.

Pero por otra parte hay que ver lo que cunde el trabajo cuando estás sola, te ahorras el viaje de ida y vuelta y su tiempo, el de vestirte, pintarte, ya sé los chicos no tenéis el problema de la pintura, ¡¡¡Pero os afeitáis!!!, ¡Hala! No todo iba a ser para nosotras. Por otro lado, puedes rascarte la barriga si te pica, hacer muecas según hablan los demás, que a veces eso te puede meter en un lío.

De todas formas, espero que esto cambie algunas cosas en las formas de trabajar de este país tan presentista y una vez demostrado que hay miles de trabajos que se pueden hacer desde casa, las empresas den la oportunidad de hacerlo a quien lo elija.

Por cierto, ayer me enteré que a los futbolistas, sus familias y los cuadros técnicos de los equipos de futbol, les van a hacer un test diario de covid19, pagados por la Federación. Veis como no hemos aprendido nada, osea que compran test para los futbolistas y no se los requisa el gobierno para los sanitarios, me parece de una indecencia supina.

Y lo peor no es que se los hagan, lo peor es que lleguemos a encontrarlo natural, pues ya se ha demostrado que se puede vivir sin el fútbol todo el puñetero día en la tele, radio, y demás, pero sin personal de limpieza, sanitario, de transportes, sin gente que cultive, que siembre, recoja, envase, atienda un caja, un horno de pan, etc. Sin esta gente no podemos vivir, nada, cero.

Entonces por qué seguimos beneficiando a unas élites en detrimento de todas, por qué no hacemos lo mismo con los músicos para que puedan actuar, con los actores, con los libreros, etc. Porque la cultura interesa poco, mejor el atocinamiento de 22 tíos en pantalón corto dándole a un balón, y esto os lo dice una que es futbolera, osea que veo partidos enteros.

Hoy la cosa no era para muchas risas, pero seguro que lo arreglamos si os pregunto ¿No es mucho más bonita la imagen de la Jeanneke Pis? La niña de mi perfil, que la del Manneken Pis y además de más bonita es más grande, pero el famosillo es su hermano, ¿Por qué será? Justo por eso lo habéis adivinado, es un niño como los 22 del balón.

Bueno hasta mañana y ya sabéis, un día más y uno menos para el resto de nuestras vidas mientras tanto, deseemos, soñemos, riamos y así, antes de que nos demos cuenta nos estaremos abrazando.

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