Mi ex coronavirus y yo (XIV), por Algarabía. “La sanidad no se vende, se defiende”

 

5000

Buenos días gente buena, espero sinceramente que matar al bicho no haya matado también la inspiración para contaros cosas, pero deberíamos ir pensando en despedirnos de esta crónica desde ayer ex coronavírica aunque enclaustrada por si acaso.

Me he sentado al ordenador y a que no sabéis qué música he buscado, Seguridad Social, no sólo porque me encantan sus letras y su música, sino porque además es gracias a ese organismo al que nos estamos curando ahora, cobramos pensiones, etc. Gracias a la universalidad de la sanidad, y que por cierto, no creó Franco como dicen sus locos seguidores. La primera versión nace en 1900 y después de varias modificaciones, es en 1931 con la Segunda República cuando se legisla en su Constitución en el artículo 46.

Otra mentira que a fuerza de repetir los Goebbels modernos han hecho creer a una ciudadanía poco interesada en la historia reciente de su país, y muy dada a los programas basura y propagandísticos de los grandes poderes, a los que no votamos y tampoco podemos botar. Si fuéramos un poquito selectivos buscando la objetividad en la información otro gallo nos cantaría, porque somos muchos más y no sabemos la fuerza que tenemos, aunque creo que ahora se ha demostrado que si los trabajadores y trabajadoras nos paramos, no hay nada. ¿Lo recordaremos cuando esto pase?

Y después de la reflexión seria viene la simpática,. Os decía el otro día que viajar mucho hace que tengas un baúl de anécdotas y he elegido una. Madrid 7 am, aeropuerto de Barajas, todavía no era Adolfo Suárez, monto en un avión rumbo a Vigo, quienes conozcáis el aeropuerto de Vigo sabréis que tiene varias condiciones, malas o peores, era una de las peores, niebla de no ver un carajo, media hora volando y de repente la voz del sobrecargo.

“Señoras y señores les habla fulanito de tal sobrecargo de esta nave”, ¿De esta nave? Ya te empiezan a saltar las alarmas,  “debido a las condiciones atmosféricas en el aeropuerto de destino, vamos a proceder a hacer un aterrizaje teledirigido” las alarmas ya eran como un portal de Belén de ricos “si no fuera posible la maniobra, regresaremos al aeropuerto de origen” de repente todo el mundo preguntando a la azafata qué es un aterrizaje teledirigido, ella muy resuelta como corresponde a su oficio, nos dice que el piloto al no poder ver la pista de aterrizaje por la niebla, lo hará por una pista ficticia que verá en un monitor al efecto, y explica “como si estuviese jugando en un videojuego”.

Válgame Zeus, empezamos a mirarnos todo el pasaje con cara de pánico y de repente se me ocurre dar una idea a la azafata para que se la traslade al comandante. “Perdona, mira creo que hablo por todos, dile al comandante que tampoco es tan importante lo que vamos a hacer en Vigo, que ni intente aterrizar, que dé media vuelta y ya volveremos otro día”. De repente la gente se empieza a reír y a hacer comentarios del tipo, eso díselo por favor que dé la vuelta que tiene razón, lo que íbamos a hacer puede esperar, etc. Claro, mientras el pasaje se entretenía con estas cosillas, el comandante jugó a los marcianitos como debía y nos vimos en Vigo dónde me esperaba mi amiga gallega para llevarme a trabajar allí. Todo tiene un final, en este caso bueno.

Volviendo al principio, fijaros en esta anécdota lo que puede hacer una sola persona, entre cientos escogiendo las palabras precisas para lograr lo que se propone, pues que sepáis que hay gente que cobra por esto, personas que se preparan para la concienciación colectiva, ósea un millón y medio de cuentas nuevas de twitter pagadas por los ricos para intentar derrocar un gobierno legítimo.

Y no lo derrocarán con armas, lo harán con votos, los de la ciudadanía olvidadiza y manipulada que se creerá lo que les van a decir, porque entre sus planes no está contrastar la información que les dan. Desde mi clausura, enferma, sola y esperanzada, he asistido, como vosotros, a la lluvia torrencial de mentiras, bulos, indecencias lanzadas contra un gobierno que lo que está haciendo es atender a los más desfavorecidos, que somos la mayoría, con más luces que sombras, con más aciertos que errores y que a los tres meses de prometer sus cargos, se está enfrentando a la mayor crisis sanitaria y económica desde hace 100 años, comparable con la devastación de la 2ª Guerra Mundial.

Para los que no veis nada más que vuestro ombligo, la pandemia es mundial, mundial como lo es la globalización que ha hecho que se propague con mayor rapidez. Por ello, todos los países estamos buscando lo mismo. En enero los listos, que hay muchos en este país, ya sabían que teníamos que comprar mascarillas, respiradores y material de protección por miles de millones y tenerlo guardado en unos almacenes de millones de metros cúbicos para por si acaso. Y que además, teníamos que reindustrializar este país para no depender del resto de países para cubrir esas necesidades puntuales y urgentes de la pandemia. Y son empresas que no tienen nada que ver con el IBEX las que se han reinventado para ayudar, mientras en los medios pagados siguen hablándonos de las limosnas del Santander, el BBVA, Inditex y otros por el estilo.

Perdonad, me he alargado más de la cuenta, pero me parece tan indecente lo que se está haciendo que yo desde aquí pido un voto de confianza para los que trabajan 30 horas al día para acabar con esto y que no sean los de siempre los que paguen las consecuencias.

Un día más y uno menos para el resto de nuestras vidas, aprovechemos para disfrutar de nuestro tiempo y emplearlo en lo que nos hace felices.

pilar 8

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s