Mi Coronavirus y yo ( XVI), por Algarabía. “POPURRÍ”

 

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Buenos días amigos y amigas, ayer fue un día raro, muy raro, me levanté blandita y me acosté reivindicativa, bueno ese es mi estado natural. Por un lado me desperté con la grata noticia de que el porcentaje de nuevos infectados estaba bajando de un manera considerable, 22% la pasada semana, 14% el sábado y 9% el domingo. Como yo soy una persona positiva, nadie me va a quitar ese momento de alegrón, de pensar que hay luz al final del túnel y que por mucho que los profetas del día después intenten sacar rédito de la desdicha, estamos haciendo bien las cosas, mucho mejor que EEUU, Brasil, Alemania, Reino Unido y desde luego, Países Bajos, que como decía Iñaki esta mañana, nunca han sido tan bajos como ahora. Nosotras y nosotros estamos cuidando a nuestros mayores, porque ellos nos cuidaron antes.

Creo que también tenemos derecho a sentirnos mal en algún momento, llorar de pena, de rabia y sobre todo de emoción. No podemos estar estupendas 24 horas al día en esta situación y debemos permitirnos flaquear, un ratito, sólo un ratito, pero sí, porque somos humanas, yo reivindico mi derecho a serlo.

Y como no todo va a ser grave y serio, os aporto una reflexión, hoy comentaba con una amiga que he aguantado 15 min los ejercicios aeróbicos del macizo de la 2, y de repente me he dado cuenta de que he dicho, estoy como una vaca, cuando en realidad lo que estaba pensando es que estaba fuerte como un toro, pero claro yo soy chica y resulta que la acepción en femenino, es estoy como una vaca. ¿Fuerte? No, gorda, pero ¿Por qué una vaca es gorda y un toro fuerte?, o un coñazo es malo y lo cojonudo es bueno.

Lo habéis adivinado, qué listas y listos sois, tenemos muchas, muchísimas reminiscencias patriarcales y machistas que deberemos ir eliminando de nuestro vocabulario y de nuestra cultura, porque lo uno sin lo otro no es posible. Por cierto, reales señores de la Real Academia de la Lengua, un poquito de empatía con la mitad de la humanidad, que creo yo que mejor que aceptar “cocreta” o “almóndiga” deberían eliminar la acepción de “Jueza como mujer del juez”, un poquito retrógrados sí que sois.

Es una cuestión de educación en igualdad, ¡¡¡¡Ayyyy qué bonita palabra!!! Esa que quieren eliminar del diccionario los y las innombrables, incluso a los que si nombro alguna vez, no sin cierto asco lo reconozco. Pues eso, que las mujeres no somos un colectivo, somos la mitad de la humanidad y nos merecemos ser la mitad de todo, la mitad de lo malo ya la tenemos, cuidados, precariedad laboral, brecha salarial, techos de cristal, etc., Ahora queremos lo que nos corresponde de bueno y os aviso, no vamos a parar en el empeño. Sería bueno que la citada Real Academia de la Lengua empezara por hacer un trabajo riguroso de modernizar una lengua, tan rica como preciosa, con una perspectiva de género adecuada, estamos en el siglo XXI aunque ustedes sigan en el XVIII.

Una noticia triste, mi amigo Quim está ingresado por el bicho, ¡¡¡Ánimo Quim, se sale!!!

Y una alegría para terminar, mi nueva amiga Carol no tiene bicho, ¡¡¡¡Enhorabuena Carol!!!!

Y por hoy lo dejamos, un día más y uno menos para volver a la normalidad, mientras tanto,

¡¡¡¡¡¡SOÑEMOS!!!!!!

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