Seguramente este artículo no será muy popular entre algunas de mis lectoras y lectores, de todos es sabida mi opinión ante el tema catalán y mi posición ante el derecho a decidir de los pueblos, por eso no me voy a entretener mucho en explicaros los motivos de ello, porque son mis motivos y mis vivencias, pero sobre todo es mi ideología de izquierdas la que me hace sentir de esta manera.
De siempre, como les digo a mis amistades nacionalistas e independentistas, he pensado que conceptualmente es incompatible con ser de izquierdas, poner fronteras en vez de quitarlas, soy internacionalista, no me gustan las banderas ni las patrias de pulsera, creo en las personas de cualquier lugar y las lindes valladas en los montes me horrorizan.
Después de la crónica de una investidura fallida, dónde las mentiras del candidato han sido tantas y tan gordas en esas casi dos horas, que ni siquiera Javier Ruíz que las pilla y desgrana tan bien, pudo explicar por falta de tiempo ante tamaña sarta de cifras manipuladas, falacias descaradas, e improperios dignos de hacer carteles con ellos.
La pregunta de Oscar Puente a Fakejóo de ¿Por qué usted tiene más derecho a ser presidente del gobierno que yo alcalde? Es la más gráfica. Pero la respuesta es fácil y aquí la explico con la ironía que requiere el asunto; porque la derecha siempre tiene derecho a gobernar, como en el medievo tenía el noble derecho de pernada.
Esta derecha española que no nos merecemos, hace tanta gala de sus embustes como de su ignorancia, militan en el abrevadero de la mediocridad y ni tan siquiera se despeinan al decir tonterías del tipo “España tiene quinientos años de historia” o “el español siempre ha sido su idioma”.
Vamos a ver, primero de cultura general, el estado español tal y como es actualmente, se concibe en el siglo XIX, el español no es un idioma, es el castellano es que se considera idioma cooficial en todo el estado. Y digo cooficial que como todo el mundo sabe o debería saber, significa igual de oficial que el gallego en Galicia, el catalán en Catalunya, País Valenciá e Illes Balerars y el euskera en Navarra y Euskadi.
Ya no debería valer la presunción de ignorancia como militancia de “muera la inteligencia”, la ciudadanía nos merecemos otra cosa, nos merecemos que los que nos gobiernan en cualquier instancia, al menos tengan un poquito de cultura o conocimiento de su país, de este país que ha demostrado ser y querer ser plural.
No han ganado las elecciones las derechas, no es verdad, fueron 11.100.000 contra 12.100.000, quiere decir que hay un millón más de personas que no quieren el esperpento que supone un gobierno de PPVOX porque estamos viendo lo que hacen juntos, eliminar todo lo que suponga progreso, igualdad, solidaridad y justicia social.
¿Por qué es necesaria la amnistía?
Porque queremos vivir en paz con la vecindad, porque nos gusta España con Catalunya, Euskadi y Galicia, porque la amnistía no es para Puigdemont o Ponsatí, no sólo. Hay cientos de personas que aquel 1 de octubre salieron a la calle con la ilusión de hacer un acto simbólico y fueron detenidos, apaleados sin ningún miramiento al grito de “a por ellos” por las FFOP.
Hay cientos de personas que fueron detenidas y que salieron con cargos por querer votar, no todos iban a votar Sí a la independencia, muchas personas fueron a votar porque entendían que ese derecho no se podía eliminar bajo el amparo de una constitución obsoleta que perdió su efectividad hace muchos años, y votaron No.
La amnistía supone que aquellos cientos de personas que tienen pendiente una causa penal, o administrativa (multas) por aquel 1 de octubre, queden libres de ficha policial o de multas que no pueden acometer por falta de recursos, a Puigdemont se la sopla volver o no a España porque vive como un rey emérito en Waterloo.
Por otra parte, de verdad piensa esta gente profesional de la mentira y manipulación de la información por parte de la prensa, que somos idiotas, que nos importa que ese señor vuelva a este país, que lo pongamos por encima de la educación, la sanidad, el reparto justo de la riqueza, la calidad de las condiciones de vida y trabajo de las personas trabajadoras, etc.
El país que 12.100.000 personas queremos, o sea la mayoría de las cortes, es un país donde quepamos todos y todas, los que pensamos contrario a PPVOX y los que piensan como éstos, no la España que quieren esa coalición medieval que quiere fusilar a la mitad de la ciudadanía por no pensar como ellos.
Lo que queremos esos más de doce millones de personas es que se pueda amar libremente, trabajar en trabajos justos y remunerados dignamente, que cuando necesitemos un médico no pasen quince días para que nos vean en atención primaria, que no se hayan echado a la calle el 1 de octubre a 8.000 profesionales de la medicina teniendo que esperar más de un año para hacernos una prueba diagnóstica de la que depende que vivamos o muramos, que a nuestros mayores se les den alimentos de calidad, que no se les vuelva a dejar morir en una residencia por falta de atención.
Estas son las cosas que nos importan a la mayoría de las personas que habitamos este país, nuestro país, el de todas y todos, incluso de los que se quieren ir y de los que no quieren que se vayan, de los que queremos un mundo mejor y de los que quieren seguir torpedeando esa mejoría.
No se puede desde el atril de la casa de la democracia hacer una arenga al transfuguismo, o lo que es peor al golpe de estado, no se puede organizar desde la tribuna del congreso una rebelión de las FFOP, no se debe permitir que esta gentuza pida la ilegalización de los partidos que piensan diferente a ellos, partidos políticos que han demostrado tener una visión de estado y un sentido de la democracia muy superior, humana y políticamente a los anti sistemas de la una grande y libre.
La amnistía es necesaria porque nunca se debió juzgar a nadie por sacar las urnas a la calle en una democracia plena, como en su momento la amnistía fue necesaria para sacar de la cárcel a los miles de personas que estaban en ella por sus ideas democráticas, pero también sirvió para que los verdugos, asesinos, torturadores, etc. quedaran impunes.
Por eso la amnistía es urgente, porque permitiría un gobierno más justo, más tolerante, más preocupado por los que sufren, más permisivo con el diferente, pero sobre todo porque hay cientos de personas que se beneficiarían de ella, cientos de personas que su vida no es la política, es el trabajo duro y precario y que un día tuvieron la ilusión de votar por lo que querían o por lo que no.
La amnistía es precisa por muchas cosas, no es ilegal, no es indecente, es una herramienta que está al alcance de todos los gobiernos y que se ha utilizado por todos, unas veces para hacer justicia, otras desgraciadamente para beneficiar a los amigos de turno, unas veces más acertadas que otras y nadie se rasgó las vestiduras, o si nos las rasgamos, hicimos nuestras propuestas y nuestras protestas siempre dentro del marco democrático del que nos hemos dotado, no llamando a la rebelión, como hacen los verdes y los azules, colores que sólo combinan entre ellos, pero con nadie más, porque odian al diferente y esparcen ese odio por dónde van.
Las elecciones en un sistema parlamentario como el nuestro, las gana quien tiene mayoría en el parlamento para elegir al presidente, para que este a su vez forme gobierno. ¡¡¡Basta ya de falacias!!! ¡¡¡Basta ya de llamar ilegítimo a un gobierno que representa a la mayoría de este país!!!
¿Amnistía? Sí gracias.
Pilar García Torres


Yo apuesto por una España unida, con su diversidad y sus diferentes culturas,idiomas y tradiciones.
A ti iparece que te gusta la fragmentación de nuestro país.
Por esos derroteros mal vamos
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