Mi coronavirus y yo (III). Os quiero, por Algarabía

 

Hoy estoy mejor que ayer y espero que peor que mañana, pero al recibir un video de mi amiga Isabel, también confinada como yo, precioso que invitaba a vivir, de repente me he puesto blandita y me acordé del 11 de marzo de 2004, de las calles de mi Madrid desiertas, de personas con una tristeza que atenazaba el alma, mi bulliciosa ciudad de repente se convirtió en un mar silencioso, ya véis en un mar, pero esa era la sensación, un mar en calma.

Y recuerdo también las imperiosas ganas de decir a mi gente que la quería, de saber de aquellas personas que están ahí siempre, aunque no hablemos con ellas y me puse a ello. Aquellas que no cogían el teléfono les dejaba mensajes tan sencillos como “quizá no te lo digo suficiente, pero te quiero”, después de unas cuantas llamadas y mensajes me suena el teléfono y al otro lado un amigo aterrado me preguntaba ¿Qué ha pasado? ¿Ha caído alguien cercano? ¿Estás bien? “Cuenta conmigo” esas dos palabras siguen siendo el bálsamo que cura todas las heridas, casi como la saliva de una madre.

Pues creo que lo que estamos viviendo hoy es una situación parecida, salvando las distancias, esta ciudadanía que tiene memoria de pez, pero se une como una piña ante la adversidad, está respondiendo con la misma solidaridad que entonces. Ya sé que en nada se nos habrá olvidado y la vecina de abajo volverá a ser la toca ovarios de siempre y que desgraciadamente, volverán a votar a esos que se han querido cargar lo único que nos está salvando ahora, LO PÚBLICO. Eso que es de todos y algunos creen suyo, pero mientras disfrutemos de la solidaridad de vecinas, amigos, médicas, enfermeros, auxiliares, personal de limpieza, de cocina, de hostelería, etc, etc para todos ellos y ellas va este simpático verso que aprendí allá por los años 80 del siglo pasado:

El era apuesto cual acetato plúmbico

Ella era hermosa cual acianamida cálcica.

Se miraron y en el fulgor fosforescente de sus miradas, se amaron

pero el padre de ella que además de metil, era algo butano le dijo:

Demetilaminapropanona, como te vea andar con jóvenes monovalentes

te propino una potasa en el cloruro que te desamoneideo.

OS QUIERO

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