Un certamen literario solo para mujeres.Por Juan Mantero.

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Se convocó en Estella – Lizarra el XXI certamen literario María de Maeztu. Y parece que da que hablar. Conozco de su existencia desde su primera edición, a final del pasado siglo, y ya entonces levantó ampollas: “¿sólo para mujeres?, ¿en serio?, ¿no bajará su prestigio nacional, calidad…?, bla, bla bla.” Y conocí a su primer jurado. Y me lo explicaron. Y me quedó claro.

¡Qué difícil era en el año 1996 dar el salto a la literatura para una mujer! Naturalmente que menos que en 1946, o que en el siglo XIX –recordemos que Cecilia Böhl de Faber se veía obligada a firmar sus obras como Fernán Caballero-, sólo faltaba.

Emilia Pardo Bazán podía firmar sus obras con su nombre –era condesa y feminista-, no está reñida la aristocracia con la formación especialmente cuando hay educación y sentido común, pero no podía disponer de una cuenta bancaria a su nombre para cobrar el rédito de su creación simplemente por ser mujer. De hecho, en buena parte del siglo XX se reconocía más en su tierra a las escritoras hispanoamericanas que a las españolas en esta a veces tan puñetera piel de toro; recordemos a Gabriela Mistral (premio nobel de literatura), la peruana Isabel Allende, Gioconda Belli o Laura Esquivel, aunque todavía podemos visitar en la red y en papel tesis tan magníficas como la editada por Remedios Mataix en la Universidad de Alicante en 2003 con el título La escitura (casi) invisible. Narradoras hispanoamericanas del siglo XIX.

A mí me gusta el certamen María de Maeztu, me gusta que sea sólo para mujeres, me gusta que lleve veintiún años sobreviviendo, me gusta que esté reconocido a nivel nacional, y me gustaría que se presentaran todas mis amigas escritoras, que son más en número que amigos, y que no discriminan mi trabajo escrito por el hecho de que yo sea hombre; algo que se ha hecho históricamente con las hembras por parte de instituciones, editoriales, universidades (menos, gracias a Dios, y eso me consta).

Como padre, marido y amigo estoy absolutamente a favor de la discriminación positiva, que no es tal, porque no es discriminación, y porque algo que discrimina no puede ser, por definición, positivo, aunque sería otro debate. No me siento peor ni indignado porque en uno de los tropecientosmil certámenes que se convocan no me admitan por ser barbudo; es más me siento orgulloso. En más de un siglo, sólo 14 mujeres han ganado el premio nobel de literatura. En este país, durante un siglo no se incluía en el estudio de las generaciones literarias a ninguna mujer desde Rosalía de Castro en el 98, y es ya un hecho que debemos orientar nuestra demanda hacia grandes best sellers escritos por las chicas.

La primera edición del certamen de literatura erótica La sonrisa vertical la ganó Almudena Grandes con Las edades de Lulú, un libro que no me atrevería yo a tildar de feminista. La última gran novelista en ventas y, para mí, calidad, J.K. Rowling con su saga de Harry Potter. A lo mejor lo que nos fastidia es que nos están tomando un terreno que creíamos reservado. Yo, que me he presentado a varios certámenes y que no he ganado ninguno, estoy volviendo ahora a mi pasión de juntar letras, a sabiendas de que no es algo para lo que esté especialmente capacitado, con lo cual, como Borges, me jacto más de lo que leo que de lo que escribo, ya que además no puedo jactarme de lo que me leen, en cantidad al menos; y el ochenta por ciento de lo que leo está escrito por chicas.

Que el certamen lleve el nombre de María de Maeztu y sea sólo para mujeres no es una casualidad, ni es un protocolo elaborado por una mente retorcida para dejar fuera la obra de un Paul Auster desconocido; es un hecho diferencial que en el momento de su inicio se pedía a gritos en una sociedad que ninguneaba a la mujer válida intelectualmente y que la condenaba a la crianza y al descrédito intelectual. Hemos evolucionado, pero falta mucho.

Yo os propongo un juego, escritores: presentaos con un seudónimo femenino y, si ganáis, reivindicad el derecho. Yo no lo haría, por vergüenza y porque no doy el nivel. A partir de esto, que gane la mejor.

 

Juan Mantero Ruiz.

maria de maeztu

Un comentario en “Un certamen literario solo para mujeres.Por Juan Mantero.

  1. Muy interesante tu articulo, ese punto de vista me sacude, pues yo nunca lo consigo ver así, no me gustan las discriminaciones, ni en positivo, ni en negativo, es innegable que la mujer siempre tuvo una gran desventaja, pero yo jamás me lo planteo así, siempre creo que uno ( como persona) puede hacer lo que quiera, como quiera y siempre que su propia capacidad lo permita, las barreras nos las ponemos nosotros mismos… y por ahí comienzan las discriminaciones.
    Un placer leerte… igual me animo y me presento, jejejeje… necesito calabazas para hacer pasteles.
    Un afectuoso saludo.
    Reme Gras.

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