VII Marcha al Castillo Mayor de Estella-Lizarra y homenaje al Mariscal Pedro II de Navarra.

El pasado domingo, organizado por el colectivo Lizarra Bizirik se celebró a la séptima edición de la Marca al Castillo Mayor de nuestra ciudad y un sentido homenaje al último Mariscal del Viejo Reino y a los defensores del Castillo, que fue el último baluarte que resistió  el ataque de las tropas castellanas en 1512.

Pedro II, fue el jefe supremo del ejército navarro en la guerra de la conquista de Navarra, y líder de los agramonteses durante la guerra civil del reino.

En 1516, el mariscal Pedro de Navarra pasó desde la Baja Navarra con 1.200 hombres en un intento heroico de reconquista. En el Roncal se le unieron 120 roncaleses. En aquellos desfiladeros le esperaban tropas castellanas  al mando del coronel Cristóbal Villalba, que derrotaron a la columna atacante e hicieron prisionero al mariscal.

Primero fue llevado preso a la fortaleza de Atienza. Allí el 29 de mayo de 1518, en nombre de Carlos I de España se le hizo una oferta de perdón, a cambio de jurar fidelidad. Su negativa fue por escrito con las siguientes palabras:

Una vez más suplico, con toda humildad posible a su Majestad, se sirva demostrar conmigo la magnificencia que ha de esperarse de semejante Majestad, devolviéndome la libertad entera y el permiso de ir servir a quien estoy obligado. La fidelidad, la limpieza que su Alteza quiere y estima de sus servidores, yo podré guardarla a los míos, y por ello me tornaré cautivo y esclavo de su servicio.

Fue trasladado a la prisión de Simancas. El 24 de noviembre de 1522, fue encontrado moribundo en su celda con dos heridas de arma blanca. Sus carceleros dijeron que él mismo se había apuñalado.. Finalmente moriría en el castillo a principios de 1523.

Sus restos descansan en la «cripta de los Mariscales», en la iglesia de San Pedro de la Rúa (Estella). Un lugar que no ofrece información alguna sobre la cripta a los miles de visitantes que cada año acceden a la Iglesia estellesa.

Sobre la cripta tuvo lugar una ofrenda floral y posteriormente los participantes ascendieron hasta la Cruz de Los Castillos donde tuvo lugar el homenaje a sus últimos defensores y dónde se descubrió un mojón conmemorativo por parte del Ayuntamiento de Estella-Lizarra y de Lizarra Bizirik.

El objetivo de esta iniciativa según Koldo Viñuales es «reescribir el relato histórico de unos hechos que tienen relación con la ciudad para que se puede reescribir tanto nuestro presente, como nuestro futuro.»

Las fotos que acompañan este artículo son obra de Sergio Casi Larrión.

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