Qué difícil sigue siendo ser mujer, por Pilar García Torres

Habréis adivinado por el título de qué voy a hablar, exacto de ese mal endémico que ataca a toda la ciudadanía y a todas las organizaciones sociales, porque no nos olvidemos de que son un reflejo social y desgraciadamente, vivimos en un patriarcado y machismo permanente.

Es más, ya lo decía Simone de Beauvoir “cualquier crisis sistemáticamente amenaza los derechos de las mujeres, siendo estos derechos nunca garantizados, sino siempre susceptibles de ser cuestionados…. basta una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados»

En esas estamos ahora, mientras crecen como setas los casos de agresiones o acosos sexuales dentro de los partidos políticos, igual de izquierdas que de derechas y sistemáticamente os habéis tapado unos a otros, no olvidemos que la mitad de la humanidad sois hombres y os solidarizáis entre vosotros para defenderos de las pérfidas feministas.

Sabéis quienes me conocéis que no suelo generalizar y por lo tanto no debéis daros por aludidos los que practicáis la igualdad plena, pero en estos momentos creo que hay que hacer mucho hincapié en que el machismo no es privativo de una esfera ideológica, ni de un estrato social, ni siquiera de un sexo, hay mujeres machistas y hay hombres de izquierdas machistas.

El machismo se nos mete por los ojos en las televisiones, en los anuncios, en los libros de texto, en el ADN de una sociedad que durante milenios ha practicado para someter a las mujeres, en la edad media se nos quemaba por brujas, cuando en realidad éramos libres y eruditas, sabias, pero sobre todo libres, eso es lo peor que podemos hacer las mujeres.

XXI siglos después de que la iglesia nos sometiera a la tiranía de la culpa, los reyezuelos de turno a la de la fecundación como fin y al cuidado como meta, las mujeres seguimos cargando con las responsabilidades de la ineptitud de una educación machista, desigual e injusta.

Ante los casos de acoso y agresiones sexuales de los últimos tiempos, no voy a decir de los últimos días sólo, sino de incluso diez años a esta parte, creo que al mundo machirulo debe quedarle claro algo ¡Las mujeres ya no nos vamos a callar! Y cuando metas la pata por tu machismo te lo voy a decir y si no me haces caso te voy a denunciar, caiga quien caiga.

Hace muchos años una compañera pensionista en ese momento, creo que yo tenía unos treinta y pocos años, cuando llorábamos amargamente por el machismo de nuestros correligionarios nos decía serenamente con la sabiduría que te dan los años “queridas mías no os olvidéis de que nuestros compañeros hombres son machistas leninistas”.

Con esto os quiero decir, que no hay que bajar la guardia porque el machismo germina en la izquierda igual que en la derecha, la diferencia estriba en que la derecha milita en el machismo y la izquierda lo rechaza, aunque sea a regañadientes, en los estatutos de los partidos de izquierda está recogido como falta muy grave y se les puede expulsar automáticamente, toda vez que se demuestra.

Y no, no es que las mujeres del PSOE de repente se hayan vuelto locas o díscolas, es que están hartas, igual que lo estamos todas las demás de soportar actitudes que pasaban el filtro de la decencia hace cincuenta años, pero ahora no cuela.

Varios ejemplos que os he dicho varias veces, a ver si a fuerza de repetir se os graba en el cocoroto, si no te pido tu opinión sobre como voy vestida o como me sienta lo que llevo puesto no me la des, no me interesa para nada si tu creas que estoy guapa o fea, no me importa, aunque te resulte difícil de creer, me visto para mí, en ningún caso para agradarte a ti.

Tampoco insistas en que te gusto mucho, porque si a la primera no me he rendido a tus pies no lo voy a hacer diez veces después, no me mandes foto pollas porque a diferencia de ti, a mi no me importa el tamaño de tu pene por muy erecto que esté, y sobre todo cuando hayamos terminado una relación, por muy bonita que haya sido, no es no.

Y como parece que los partidos políticos de ambos bandos echan carreras a ver quién la tiene más grande, la desvergüenza se entiende, al totum revolutum sumamos también la pederastia tipo Trump y Esptein, dentro de la extrema derecha, por favor sacad las manos de encima de nuestras niñas y niños, dejadlos crecer en paz.

Otra explicación necesaria por ignorancia; las mujeres acosadas o agredidas al igual que las criaturas violentadas, denuncian cuando están fuertes para hacerlo, vosotros queridos machirulos nunca entenderéis lo que siente una mujer porque no lo sois, somos muchas las que nos hemos enfrentado a nuestros agresores y hemos parado sus actuaciones.

Pero son muchas más las que no han tenido fuerzas para hacerlo porque han tenido primero que deshacerse de la culpa que te provoca el acosador o agresor, que si lo que te pones, que si me provocas, que si me has dado esperanzas, que si eres una calienta pollas, a que esto lo habéis utilizado alguna vez contra una mujer que no os ha correspondido, pues eso que no sois el centro del universo.

Cuando una mujer o un niño o niña, denuncia incluso años después preguntaros primero cuánto daño le ha hecho eso en su vida cotidiana y cuánto dolor tiene acumulado, tanto que su vida amorosa futura se resiente de tal manera que le hace mella de por vida.

Si además es tu jefe quien te acosa o agrede, la repercusión que tiene es inimaginable, puedes perder tu trabajo, tu estatus social, tu salud mental si a él le da la gana porque tu futuro está en sus manos pongamos que hablo de Julio Iglesias o Plácido Domingo.

Escuchar a un cargo del PP pedirle a una víctima que diga que estaba afectada su salud mental cuando denunció al acosador, es tan ruín, tan canalla y tan miserable como haberla violentado él mismo por segunda vez, se supone que hay que proteger a la víctima. Y no, no vale eso de “ya sabes como es”, si tú eres un hombre normal, cuando tu amigo te dice “qué culo tiene esa, voy a llevármela al huerto como sea” lo que tienes que decirle es, ojo con lo que haces y dices que eso es machismo puro y no te lo voy a consentir, no reírle la gracia.

Da mucho de asco todo esto porque lanza un mensaje a las mujeres muy negativo y no olvidéis que el acoso es un acto de poder sobre la persona acosada, generalmente mujeres, no es un acto de amor sino un abuso de poder ya sea físico, jerárquico, familiar o social.

No hay mas que ver las reacciones de los prebostes y varonesa del PP defendiendo a Julio Iglesias de lo indefendible, un tío al que el mundo entero ha visto acosar y agredir sexualmente a mujeres ante las pantallas, era de esperar que ejerciese de acosador y agresor en su vida privada y pagando, además.

Por 350€ tenía, limpieza integral de todo, casa, persona, tuberías, a su antojo, puede haber personas despreciables, pero este tipo lleva cincuenta años practicando el feudalismo con derecho de pernada incluido, a lo peor sale indemne, no por inocencia sino por exceso de compra de voluntades y la connivencia de una judicatura excesivamente machista.

Y, por último, feminismo no es lo mismo que machismo, el feminismo es igualdad, el machismo mata. Cuando alguien nos dice “yo no soy ni machista ni feminista” poniéndolo en el mismo plano, no hay duda, es machista y de los peores.

Si atacan a una respondemos todas, la lucha siempre va a ser el único camino.

¡Viva la lucha de las mujeres!

Pilar García Torres

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