Ni fascistas en las calles, ni calles de fascistas, por Iñigo Sanz de Galdeano

Varias han sido ya las acciones que, mediante trabajo militante, han contribuido a eliminar los elogios, reconocimientos y enaltecimientos fascistas que todavía perduran hoy en día en las calles de Lizarra. En concreto, hablamos de un homenaje al falangista Julio Ruiz de Alda. Este personaje, junto con José Antonio Primo de Rivera, Rafael Sánchez Mazas y Alfonso García Valdecasas fundaron la Falange Española, el partido fascista español que tanto horror, sufrimiento y opresión ha causado entre la clase trabajadora. Julio Ruiz de Alda, falangista y fascista que, tanto instituciones como medios de comunicación a su servicio, blanquean y normalizan su imagen con el disfraz de “pionero en la aviación española”, ensalzando su nombre y escondiendo toda la barbarie que ha dejado su legado.

Hay que hablar claro, y es que el fascismo es crueldad, opresión y terror, pero no solo eso. El fascismo es una herramienta de la burguesía, que crece en periodos de crisis. Que subordina, discrimina, reprime y divide a los diferentes sectores de la clase trabajadora mediante el racismo o la violencia machista. Señala al enemigo externo, “al otro”, y desvía el foco de las contradicciones internas del sistema capitalista, creando un falso pacto interclasista, un falso interés común entre la burguesía y el proletariado nacional. Esto son elementos que interesan directamente a la burguesía, ya que una clase trabajadora fragmentada y confrontada, anula sus capacidades, su unidad de acción y se perpetúa su explotación.

La normalización de estas figuras en nuestro imaginario cultural, y las ideas que representan, son un grave problema creciente que debemos señalar y confrontar. Las ideas fascistas no son un tema del pasado y vemos que su herencia se encuentra muy presente. No podemos ni obviarlas, ni mirar para otro lado. A día de hoy, es una terrible vergüenza que se sigan perpetuando actos de esta organización fascista con total impunidad desde las instituciones. Sin ir más lejos el pasado 12 de octubre en Gasteiz vino esta organización con el objetivo de expandir sus ideas reaccionarias celebrando un acto nacional que, mediante la organización y la acción militante se consiguió confrontar y desnormalizar su presencia. Una acción militante que el Gobierno Vasco y su “policía democrática y de cercanía” reprimieron brutalmente, sumándose al bando y a la defensa de los fascistas arremetiendo de manera indiscriminada contra las personas que les hicieron frente y que consiguieron que el acto fascista no se pudiese desarrollar con total normalidad. Desde aquí un mensaje de apoyo a las personas detenidas y reprimidas que les hicieron frente.

Por todo esto, queremos denunciar con contundencia, tanto la postura del Ayuntamiento de Lizarra, que, por medio de una de sus descendientes, la alcaldesa de UPN Marta Ruiz de Alda, ha presentado un recurso para que la imagen del fascista Ruiz de Alda perviva en nuestras calles, como los límites, la incapacidad y la insuficiencia de la burocracia institucional para poner límites a este tipo de ideas reaccionarias. Debido a que, según el “Programa de retirada de simbología franquista” de la Ley de Memoria Histórica del Gobierno de Navarra, la figura de Julio Ruiz de Alda, “atendiendo a sus méritos culturales o de otro tipo, podría adoptarse el acuerdo de resignificar algunos nombres, siempre y cuando no se trate de personas cuya participación personal en actos violentos o en vulneraciones de derechos humanos estuviera acreditada”, algo paradójico hablando de uno de los fundadores de la Falange Española. Así como señalar al resto de partidos institucionales del Ayuntamiento de Lizarra, que han callado una y tantas veces ante cuestiones de este tipo, que solo cuando se realiza acción directa militante hablan del tema y cuando estaban dirigiendo el Ayuntamiento tenían la posibilidad de revertir la situación, no han hecho nada para llevarlo a cabo. Una postura similar repetida en la izquierda institucional de Iruña, donde pese a que las reivindicaciones de las asociaciones memorialistas ha sido la de derribar el símbolo franquista del Monumento a los caídos, estos van a mantenerlo tan solo cambiándole la envoltura.

Desde GKS Lizarra exigimos que se dejen de glorificar símbolos que normalizan y enaltecen la figura fascista de Ruiz de Alda. Además, queremos apelar a la organización militante, a construir una alternativa revolucionaria, que aglutine a las masas de la juventud trabajadora y que consiga superar tanto el fascismo, como las condiciones del sistema capitalista que lo perpetúan.

¡CONTRA EL FASCISMO Y LA REACCIÓN, LA JUVENTUD TRABAJADORA A PRIMERA LÍNEA!

Iñigo Sanz de Galdeano

Militante de GKS Lizarraldea

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