Elecciones Catalanas y otras obviedades, por Pilar García Torres

Seguimos con la carrera electoral de cada mes, este le han correspondido a las elecciones catalanas, el mes que viene a las europeas. Desde que empezó el año y hasta el quinto mes del mismo, estamos eligiendo gobiernos y no aprendemos, ni a debatir con el de enfrente, ni a votar a favor de nuestros intereses colectivos, ni a dejar de sacar mentiras, bulos, ni a airear el estercolero, no sé si nos merecemos la democracia, porque es insufrible gobernar con unas elecciones cada mes.

Cuando no son los jueces haciendo de las suyas para favorecer a un determinado color político, son las mentiras malintencionadas y recurrentes de los medios de incomunicación de los que se vale la judicatura servil para ahormar causas que, como no puede ser de otra manera, quedan en nada por la falta de sostén legal, todo muy burdo, pero vamos con ellos, que diría Ferreras, pero el daño para el o la política que se presenta a unas elecciones ya está hecho.

Como siempre me da la vara, como decíamos los modernos de hace unos años,  el resto de España con que soy catalanista, pues mira daré mi opinión ahora que han pasado unos días desde que la mitad de la ciudadanía catalana depositó su voto en las urnas, sólo el 58% fueron a votar, de ahí que diga que no nos merecemos lo que tenemos.

Porque lo que tenemos los y las ciudadanas, es la capacidad de cambiar a nuestros gobernantes si pensamos que no lo están haciendo bien. No ir a votar supone una dejación de nuestra responsabilidad y del ejercicio de nuestros derechos. Debería haber algún mecanismo cerebral que te anulase la facultad de criticar o quejarte de tus gobernantes, ya sean nacionales, de comunidad autónoma, de ayuntamientos o europeos, si no has ejercido tu derecho y obligación al voto.

La única manera que existe en cualquier sociedad democrática de cambiar la vida de las personas; es ir a votar cuando corresponde y para hacerlo,  hay que ver qué propone cada partido en cualquiera de los escenarios de nuestra vida común e individual, diferenciar las mentiras y los bulos de la realidad, ser consciente de dónde estamos cada persona y cuales son las necesidades que tenemos de políticas sociales que fomenten lo público por encima de lo privado si no podemos permitirnos pagar las necesidades más vitales.

Tenemos que valorar que, si somos personas asalariadas, vamos a necesitar de una sanidad, educación y cuidados, públicos y de calidad. Que si no tenemos unos ingresos mayores de 100.000€ al año, determinados impuestos no nos van a afectar. Que si no tenemos un patrimonio por encima del millón de euros, tampoco va a incidir en nuestra declaración de la renta determinados gravámenes, y así podemos enumerar una cantidad ingente de cosas que plantea la derecha y ultraderecha que no nos van a quitar el sueño si no somos ricos.

Y como Catalunya no es muy distinta de España a pesar de que nos lo quieran hacer ver, los independentistas catalanes por un lado y los nacionalistas españoles por otro, pues ahí queda la cosa, calcada al congreso de los diputados estatal según los resultados, que por otra parte, son producto de una realidad social que pocos políticos se creen, somos un país de países plural y o, os ponéis a gobernar para todas, o estaremos votando hasta que se nos caigan las manos.

La ciudadanía que se ha manifestado en Cataluña, Euskadi  y España ha dicho; que no queremos un escenario bicolor, que se ha acabado el tiempo del bipartidismo y que la política en este país tiene que asumirlo y actuar en consecuencia. No vamos a votar diferente porque a los que aspiran a gobernar no les guste lo que votamos, ni aquí, ni allá se va a poder gobernar en solitario.

De la otra casi mitad que no vota, me importa una figa lo que piense, porque como he dicho no tendría derecho a decir ni mu a la manera de gobernar de unos o de otros, haberte molestado en decidir quién quieres que te gobierne.

Y volviendo al tema, a lo mejor mis amistades catalanas me lo pueden explicar porque sinceramente, yo no entiendo que se pueda votar más a un señor que hace campaña en diferido, que a un partido que ha demostrado durante toda esta legislatura que su visión del gobierno es enfocar las necesidades de la gente y no sólo las de mi vecino de rellano, no puedo entender que ERC haya perdido trece escaños, me parece injusto, tanto como que la candidatura de JUNTS haya subido, un 1,6% prácticamente nada, pero ahí está míster plasma.

Probablemente el párrafo anterior no guste a mis catalanes favoritos y favoritas, pero como me van a querer igual que les quiero yo, pues me manifiesto. Y ya se que me diréis que no lo voy a entender nunca porque ni soy catalana ni indepe, que parece ser requisito imprescindible para comprender que ser persona trabajadora y votar a Junts es como serlo y votar al PP, son la misma porquería de derecha rancia pero hablando en catalán.

En serio que me alegro infinito de que Illa haya sido el más votado, lo que no quiere decir que pueda gobernar sin otras fuerzas políticas, para el PSC también rige aquello de ser capaz de aglutinar una mayoría parlamentaria que le permita gobernar, no basta con ser el que has obtenido más votos, tienes que se el que más apoyos tengas en el parlamento catalán, pero confío en que “el hombre tranquilo” que demostró en la pandemia y en la campaña electoral  que se pueden hacer las cosas sin estridencias, ni exabruptos, sea capaz de conformar una mayoría de gobierno.

Mayoría de progreso para Catalunya, como en España para ponerse a trabajar en lo que le importa a la gente, la vivienda, cercanías, los salarios, las condiciones de trabajo y para eso, tiene que contar con todas las fuerzas a la izquierda del PSOE, dejar a los agoreros del “cuanto peor mejor para mi beneficio político el suyo” y a los fascistas de vox y AC con sus cosas, que no son ni siquiera la milésima parte de lo que importa, hay trabajar para los más desfavorecidos y olvidarse del ruido.

Porque mientras se está pendiente del escándalo provocado por los expertos en corrupción, no se está gobernando, o sí, pero no se ve lo que hacemos y lo que se ha hecho hasta ahora debería bastar para convencer, pero en este país dónde se quiere más a una que gobierna a favor de obra de los ricos, y nunca mejor dicho, a su favor, que a un gobierno que ha subido el SMI un 47%, las pensiones indexadas con el IPC, que legisló los ERTES que preservaron tres millones de puestos de trabajo, que prohibió se despidiera a las personas enfermas, etc., etc. Puede pasar cualquier cosa, desde que se vote a Ayuso a que se vote a Puigdemont, que la misma KK son, y sin haberlo pensado me ha salido un pareado.

Para mí Catalunya siempre ha sido un modelo a seguir por muchas cosas, entre ellas su europeísmo, espero que en los tiempos que corren, seamos capaces de acordar lo que nos une y permita un gobierno que trabaje y reme en la dirección de los derechos sociales, con o sin la independencia por bandera, mientras beneficie a la ciudadanía no voy a poner pegas, creo que el mejor tripartito sería PSC-ERC-Comuns, pero claro es mi opinión, sobre todo porque el programa social es asumible por los tres.

Olvidaros de si el independentismo favorece a Sánchez o lo creó éste, o lo fomenta, ahora no va de eso, va de que la ciudadanía catalana tiene derecho a vivir lo mejor posible, ayer le decía a un amigo; que me parecía curioso que sólo hablaran del clima que se ha vivido en Catalunya desde 2017, los que sólo han pasado una vez en su vida por allí y de paso y que sin embargo, las que vamos a menudo, porque es una tierra maravillosa con una gente de cien, en ningún momento nos hemos sentido señaladas, a ver si va a ser una cosa de actitudes personales, o lo que es peor, que como no tienen vivencias propias, se creen la porquería que se derrama contra los catalanes.

Por favor os pido, poneros de acuerdo para gobernar porque el pueblo no se merece otras elecciones, ni por supuesto otra campaña electoral, no os merecéis tener a (P)ayuso allí todas las semanas, ni a Fakejóo y mucho menos a Abascal el vago intentando convencer a la Cataluña que trabaja, qué indecencia son las consignas que se lanzan desde los escenarios eventuales y qué asco dan algunas intervenciones. Insisto, PACTAR,PACTAR Y PACTAR.

Pilar García Torres

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