Y es que la pasta es la pasta y que nadie me lo niegue. Que las guerras matan a mucha gente, pues sí, pero si nos pillan lejos como que no son para tanto.
Que las guerras duran lo que quieren los telediarios eso es incontestable. Y me explico. ¿Quién se acuerda ahora de la guerra de Ucrania? Pues los ucranianos y ucranianas que la sufren, porque ahora la noticia es la invasión de Israel a Palestina.
En algún sitio leí que alguna de la gente que acogió a refugiados y refugiadas de Ucrania comienzan a sufrir el «síndrome del huésped» que no es otra cosa que, por poner un ejemplo, lo que pasa cuando viene un amigo que vive lejos y hace tiempo que no vemos a pasar una semana en nuestra casa, y van pasando las semanas y no se va, y lo que era alegría y ganas de verlo se torna en cansancio y sentimiento de tener un okupa en casa. Pues en capitales como Madrid etc…ya se ve a gente de Ucrania con sus maletas caminando sin rumbo y pidiendo dinero para volver a su país.
Y así vamos pasando el tiempo, asumiendo las noticias del telediario y diciendo amén en todas las formas que las distintas religiones nos mandan. Los y las ateas también comulgamos, no nos pongamos estupendos. Aquí no se libra ningún Dios por mucho que sea de barro.
Porque además nos dicen que lo de Israel con Palestina es una guerra, y eso no puede ser porque Palestina no tiene ejército y a eso se le llama una ocupación de un territorio, asesinando sobre todo a niños, niñas y ancianos con el pretexto de combatir el terrorismo de Hamás.
Pero ya con el tiempo la rabia del principio se nos va pasando, las noticias no ocupan tanto espacio de tiempo y estamos a la espera de otra tragedia que oscurezca a esta.
Y es que al final, las guerras no nos preocupan tanto, no digo que no nos den pena esos niños y niñas palestinas sin brazos o blancos después de haber sido bombardeados con fósforo blanco, o deambulando por los hospitales buscando a sus familiares. Algo de humanos creo que nos queda.
Pero claro, si pedimos que el estado español no venda armas a Israel, enseguida sale alguien diciendo que en Cádiz se fabrican fragatas de guerra y si se dejan de hacer se cierran fábricas y se agrava aún más la situación en esa provincia. Entonces lo mejor es no ver las noticias o ponernos del lado de Israel diciendo que tienen derecho a defenderse, aunque sea a costa de asesinar a niños y fomentar la cantera de Hamás, por cierto, grupo promovido y financiado por Israel para socavar la autoridad palestina de AL FATAH.
Y a raíz de esto me viene a la memoria un comentario que hacía un niño israelí que decía que de mayor quería ser militar para luchar contra los terroristas de Hamás. Yo, pensé que si la misma pregunta se la hicieran a un niño palestino diría que él también si llegara a ser mayor, querría ser militar y defender a sus país de los ataques del gobierno sionista de Israel, pero que no podía porque pertenecía a un país sin estado y sin ejército, por lo tanto, de mayor sería terrorista. ¿Justifico el terrorismo con lo que pienso? Yo creo que no. Mi deseo es que ese niño palestino crezca en paz, en su país, un país reconocido en el que crezca la hierba, que ese niño o los hijos de ese niño vayan a la escuela sin ser acosados por soldados de Israel etc…pero el derecho a la defensa la tienen todos y todas, no solo Israel de Hamás. También Palestina de los colonos israelitas y soldados acosadores, violadores y asesinos.
En fin, que hemos pasado unos años viendo como grupos negacionistas del COVID criticaban a las industrias farmacéuticas porque según decían se dedican a hacer negocio con las enfermedades y/o pandemias. Y no les falta razón. Todas y todos sabemos que a las multinacionales de los medicamentos no les mueve un sentimiento humanitario sino más bien. el económico. Lo que me extraña es que esos grupos que tanto se preocupan por los derechos humanos no dicen nada contra los señores de la guerra, no salen negacionistas de la guerra. ¿Será que la derecha está con los poderosos y esta gente estaba con la derecha extrema?
Y la gente estamos adormecidos, ya no salimos a la calle a protestar contra esas grandes guerras y no nos damos cuenta que estamos legitimando que cualquier país pueda invadir a otro por una disputa entre dos viejos amargados y eso sí, siempre con el permiso de los EEUU de América que nos tienen que vender las armas.
El mundo se tiene que preparar para vivir en guerras permanentes porque así lo manda el dinero y se regula la población del planeta. Y nosotros y nosotras no somos neutrales, bien sea porque lo asimilamos o porque conscientemente lo permitimos.
Y cuando los yanquis lo ordenen, el estado español entrará en guerra, donde digan y contra quien digan. ¿Cómo un estado va a soportar un ejército sin utilizar todas las armas que ha comprado? ¿Os imagináis que el día que el estado español vaya a lanzar un misil al «enemigo» éste misil esté con moho y no explote? pues será el hazme reír de del enemigo, como diría el gran Gila.
El negocio de la guerra genera mucho dinero, el dinero avaricia, la avaricia odio, el odio guerra y volvemos a empezar con las farmacéuticas que se ponen finas de vender tiritas para las heridas y suben los combustibles etc…
¿La paz que vende? ¿Flores y libros? Bobadas. ¿Se pueden parar las guerras? Por supuesto, está en nuestras manos. Y es tan sencillo como parar el mundo un día. Mafalda lo haría. Un día sin producción mundial y los capitalistas, los que mandan, se pondrían a pensar y no les quedaría otra que parar el genocidio que está cometiendo Israel sobre Palestina. ¿Se pararían todas las guerras? Posiblemente no, pero muchas sí. Si no somos capaces de decir a nuestros dirigentes NO A LA GUERRA, ellos no van a hacer nada por detener ni condenar firmemente a Israel.
«Dentro de seis meses habrá que hablar…» dijo Pedro Sanchez ¿con quién? porque no va a quedar ningún palestino con quien hablar.
De las derechas ni hablo, medallas de oro o llaves de la ciudad a Israel etc…asquerosos de mierda. Esa es la política de PP y VOX que apoya cual monaguillo al cura UPN, no se nos olvide nunca.
Sí, las guerras se pueden parar, pero para eso nos debemos de concienciar, y dejar de escribir y salir a la calle, exigir a nuestros dirigentes que queremos un mundo mejor y en paz, con un futuro para las generaciones venideras, así que acudamos todos y todas a las manifestaciones que se convoquen para parar las guerras. De momento y para empezar hagamos un BOIKOT a EUROVISIÓN que permite que Israel participe en el festival. Recordemos que a Rusia lo expulsaron por invadir Ucrania, así como de las competiciones internacionales deportivas. ¿Quién pone la vara de medir?
Félix Goikotxeta Vega
DEL LIBRO «LA SOLEDAD DE LA ALEGRÍA» DE JUAN ANDRÉS PASTOR ALMENDROS
MIEDO II
ME DIO MIEDO TU MIEDO Y ME QUEDÉ CALLADO.
UN MIEDO ES COMO UN HIJO QUE DUELE CUANDO NACE.
HAY QUE PONERLE UN NOMBRE
Y NO SIEMPRE OBEDECE.

