Las elecciones municipales han dejado en Estella un mensaje muy claro a nuestros políticos, tienen la obligación de sentarse a negociar y llegar a un acuerdo porque esta es una ciudad diversa y plural a la que no le gustan las mayorías absolutas. Los 17 ediles que conforman la corporación se han repartido de la siguiente manera: 7 para UPN, 5 son de Bildu, 2 del Psn-Psoe, y a razón de uno para Geroa Bai, Contigo Zurekin y Partido Popular.
Ni la voluntad ni la aritmética permiten sumar nueve apoyos para que cualquiera de los candidatos alcance el sillón de la alcaldía. Upn podría llegar a un acuerdo con el PP, pero con ocho votos no alcanza, Bildu se podría apoyar en Contigo Zurekin y Geroa Bai, la suma se queda en siete. La llave, por lo tanto, la tienen los socialistas, quienes con dos ediles pueden decidir si tendremos alcaldesa con Marta Ruiz de Alda (Upn), o alcalde con Mikel Colomo (EH-Bildu). Menuda papeleta para la formación que lidera Fran Moleón.
¿Qué puede suceder el 17 de junio?
Ese sábado se constituyen los ayuntamientos. Será la primera vez que los diecisiete ediles se sienten en la mesa del salón de plenos para tomar posesión del acta de concejal y posteriormente elegir mediante voto al alcalde o alcaldesa. Sólo pueden optar a ese cargo los cabezas de lista de cada uno de los seis partidos políticos que han obtenido representación. Si cada formación vota por su candidato, Upn obtendrá la vara de mando por ser quien más votos alcance, pero sin mayoría para gobernar. En caso de que Contigo-Zurekin y Geroa Bari apoyen al cabeza de lista de Bildu, se daría un empate a siete votos entre Colomo y Ruiz de Alda, que podría romper el Psn. Los socialistas tienen las siguientes opciones: apoyar a Upn, confiar en Bildu, votarse a sí mismos o abstenerse. En todo caso su decisión, sea cual sea, determinará el gobierno municipal.
Ahora mismo, por haber sido la lista más votada, los regionalistas parten con ventaja en esta carrera. Sin embargo saben que gobernar en minoría les obligaría a mantener el equilibrio sobre una cuerda floja que no parará de moverse.
En definitiva, para dirigir el ayuntamiento de esta bendita ciudad, será necesario llegar a acuerdos. La ciudadanía ha dejado un par de mensajes que los políticos tienen que entender, porque si seguimos cavando trincheras no avanzamos, por lo tanto habrá que empezar a construir puentes, y estos son los del acuerdo, la negociación y el entendimiento, de otra forma «aquí no hay quien viva», y ya veremos «la que se avecina».
Suerte.
Juan Andrés Pastor

