Ya se termina este 2020, este maldito y maldecido 2020 por el que todos y todas brindamos al final de 2019. Este 2020 que al ser un número bonito nos decían que iba a ser maravilloso y la realidad nos demostró que la verdad es lo que se esconde en el interior. A ver si os enteráis de una vez, que yo por fuera igual no parezco una cosa, pero por dentro lo soy…creo que me estoy liando.

Comenzamos con la noticia del virus, mezclada con la derrota en las urnas, esto es muy importante, de la derecha extrema y la extrema derecha, que como siempre que pierden, no aceptan el resultado de las urnas ni el juego de alianzas que el sistema democrático permite.
En eso estábamos en el estado, con un gobierno socialcomunistavenezolanobilduetarra, y va y este gobierno que no pienso repetir su nombre, nos mete a todos y todas en casa para que no nos pique el bicho.Joder que bien, que mojas y majos todos, aplausos a las ocho, cantando el resistiré, artistas de balcón, esto lo arreglamos entre todas y todos, vamos a salir más fuertes…
Hasta que dejó de llover y salió el sol, ya entonces comenzaron a verse en las redes videos «no manipulados por la extrema derecha» de remedios curativos, acusando al gobierno socialcomunista etc…de ASESINO de mayores ,obviando quién gobierna en donde más ancianos fallecieron y que la mayoría de esas residencias eran privadas porque así lo había querido la derecha extrema y la extrema derecha.
A eso se añadió la pasta, el dinero del turismo y hostelería (ya se habían suspendido Semana Santa ,San Fermín etc. ) y no era plan de suspender más cosas, así que barra libre y a por la segunda ola de pandemia, más muertos (supongo que daños colaterales) botellones, terrazas en las que los y las CLIENTAS incumplen las normas , fiestas en Abadías de monjas y chulos diciendo que las volverán a repetir sin mascarilla.
Y así llegamos a diciembre, igual que en marzo, pero peor, ya que los muertos nos importan una mierda, los sanitarios y sanitarias menos, nos manifestamos por no poder tomar una cerveza, pero no porque las tasas universitarias son imposibles de pagar por una familia obrera.
Y entiendo a la hostelería, y al comercio, y al trasporte y a las centenares de empresas que están bajando la persiana, lo que no sé si ellos entienden que esto es una pandemia MUNDIAL, y que ejemplos que antes ponían se van cayendo como una torre de naipes.
Alemania, Inglaterra, Portugal, Italia están cerrando por NAVIDAD. Así que volvamos a lo de marzo «ESTO LO PARAMOS ENTRE TODOS Y TODAS» pero de verdad.
No me olvido de nuestra Navarra Suma y su rabia por perder una alcaldía ganada igual que la ha ganado Eh bildu, en el juego democrático y su MISERABLE respuesta con malas artes y acusando a compañeras de corporación de falsedades, espero que lo paguen y recapaciten.
Por último, me da rabia y mucha, que en Lizarra, tengamos un escritor o poeta o junta letras y que lo hace muy bonito, que triunfa con su libro COMO UNA SIRENA QUE ME ABRAZA en el Caribe y América Latina y la prensa local y Navarra no se haya hecho eco de ello.
Orgulloso estoy de ser de Lizarra, me gusta mi pueblo y mi ciudad, pero tenemos que reconocer que somos muy envidiosos, rencorosos o cómo sea la palabra que nos identifique. Lío de gaiteros con gaiteros, clubes deportivos etc. y ahora este extraño suceso de no comentar nada del éxito de Juan Andrés Pastor Almendros con su libro.
Y eso sí, que ratos más buenos he pasado con Idoia Etayo Solchaga, Librería Ino y su juego Martino, Ricardo Ciordia y sus investigaciones, Txaro Ruiz, Mertxe Jordana que nos ganó a Martino por el árbitro, José Luis Ojer, Algarabía y su cuarentena, José Félix Sánchez Satrústegui y sus prosa y por supuesto, el balcón de Juan Andrés Pastor Almendros.
Jai zoriontzuak eta urge Berri on
FELIX GOIKOTXETA VEGA
P.D. Total libertad para los jóvenes de Altsasu.

