
Hay leyes para todos los gustos, otra cosa es su aplicación. Hay leyes de Dios, de Alá y de Buda, del Talión, ley del más fuerte, ley de la gravedad, leyes internacionales, leyes orgánicas y ordinarias, decretos leyes, leyes autonómicas, ley mordaza… y todas tienen su interpretación, dependiendo siempre a quien dañe o convenga, y éstas son interpretadas por jueces y juezas que tienen una ideología o un cargo al que aspiran y depende de cómo interpreten la ley ascenderán o no.
Cada país tiene su propia Constitución o Carta Magna, que también está hecha por personas de diferentes ideologías, personas cultas también con ideologías políticas e incluso a veces supervisadas por fuerzas militares, como en el caso de España, con ideas del anterior régimen dictatorial. Creo que eso lo tenemos claro todos y todas, entonces… ¿Por qué nos agarramos tanto a esta sacrosanta constitución que está redactada bajo la influencia del franquismo?
Con esto simplemente quiero decir algo obvio, que las leyes son algo necesario, pero que no todas las leyes son justas, por lo que nada tiene que ver la ley con la justicia. Una ley la puede hacer una mayoría política, el poder legislativo, y hacerla por el bien del pueblo, por ejemplo la ley de pensiones no contributivas que mejoró la vida de mucha gente, por ejemplo trabajadores del campo o trabajadoras de casas que nunca habían cotizado y se les reconoció una pensión o la ley del divorcio.
Y otras sin embargo se hacen en contra de la raza humana, como por ejemplo la ley de extranjería. También se cambian artículos de la constitución a conveniencia de los partidos mayoritarios o simplemente no se cumplen artículos tan simples como el artículo 14 que dice que todos los españoles somos iguales ante la ley, sin discriminar por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o cualquier otra causa… da risa verdad. ¿Y el Rey? ¿Y toda la realeza? ¿Dónde caben en esta constitución? Iñaki Urdangarín, estas navidades estará en casa con su esposa la infanta, la misma que trabajaba en las altas esferas de la Caixa y no se enteraba de los negocios de su marido y al igual que cualquier ser de este sacrosanto país fue juzgada con las mismas leyes que cualquier ciudadana, pero sin embargo fue exculpada como una princesa.
Así, en Catalunya Pablo Llarena lidera una cruzada contra los independentistas y en contra de la LEY, según el organismo Jueces para la Democracia, ya que según ellos, su nombramiento, vulnera la ley e incluso la constitución y el reglamento del alto tribunal (tribunal supremo). Pero claro ante este hombre de paja, la ley se la pasan los jueces y los demócratas por el forro de la constitución. Saben que va a hacer lo que le manden y punto.
Luego nos dicen que un referéndum es ilegal, porque así lo dicen estos jueces y nos lo creemos. Y sobre esta mentira o esta ley meten a gente que cumple un mandato democrático y que iba en su programa electoral a la cárcel, y nosotros y nosotras a callar porque así lo manda la ley.
Y la ley dice que para condenar a alguien el juez o la jueza deben de ser imparciales, neutrales y objetivos a la hora de resolver el caso, y libre de presiones políticas, sociales o personales que puedan afectar a la resolución del caso.
Pues bien, la LEY se la saltan a su antojo en el caso de los chavales (navarros, con dos erres) de Altsasu, ya que la jueza que les condenó en la causa de dos guardia civiles y sus parejas contra ellos, ella, la jueza estaba condecorada por la guardia civil y está casada con un coronel de la Benemérita. Si, Concepción Espejel, jueza del caso Altsasu, condecorada por la guardia civil y casada con un coronel de la misma fue la designada para juzgar un caso en el que se niegan pruebas y videos, testimonios que niegan los hechos etc. y acaban condenando a nueve NAVARROS (con dos erres sí) a cárcel, a penas para algunos de nueve años. ¿Puede ser esta jueza objetiva a la hora de juzgar este caso? No.
Y luego me dicen que tengo que respetar la ley. No, yo no respeto la ley, yo le tengo miedo a la ley, yo tengo miedo a esa ley de mierda, a esa ley que según dice un juez del supremo está hecha para los robagallinas, y lo dice tan tranquilo, porque sabe que la ley le protege y si no es así, la cambiarán para que le proteja de posibles exaltados, a los que nos pueda la rabia y les escupamos a la cara. Señores de traje y corbata, de gemelos y sombrero, estar tranquilos, no cumpláis las leyes, que para vosotros no las hacen, las hacen para la mujer que robó comida en un supermercado, no para el político que ha robado del erario público, para ese, tenemos un tiempo en el que prescribe la causa y seguro que no le vamos a juzgar.
Y como dice la Polla Records en uno de sus discos, “ellos dicen mierda y nosotros amén, amén, amén, amén amééééén.
No, majos no. Yo soy independentista, si queréis soy un aldeano, medio inculto, analfabeto en mi tierra, sé hablar castellano y no sé mi propia lengua el euskara, pero estoy harto de engaños, de que me digan que si la ley dice esto o dice lo otro, porque a mí nadie me ha preguntado nunca qué me parece esta u otra ley o su aplicación.
El que quiera, que me hable de justicia y su aplicación, de un consejo de sabios, no de un montón de jueces y juezas del Opus Dei, que preguntan a mujeres que han sido violadas, cómo iban vestidas o si han cerrado las piernas fuerte, o que una violación de cinco alimañas a una mujer era un jolgorio, no, vosotros y vosotras iros a la mierda, como dijo el gran Labordeta, y los que dicen y condenan a los que hicieron un referéndum también, y la del juicio de Altsasu y tantos y tantos jueces y juezas que aplican la ley depende del código postal o del estatus social del encausado o encausada, también.
Puede que sea legal explotar laboralmente a las trabajadoras de limpieza de los hoteles, puede que sea legal la reforma laboral que permite que hombres y mujeres, padres y madres, estén pendientes de un teléfono por si les llaman para trabajar una hora un sábado a la noche o cualquier noche, pero no es justo, y puede que no exista una ley que no prohíba esa forma de esclavitud, pero no es justo que una persona que nace pobre por muchos méritos que haga muera pobre y una persona que nace rica o príncipe muera sin hacer ningún mérito, rico o rey.
Y hacen una ley mordaza, o sea, nada de increpar a la policía en un desahucio, o en una huelga, que han hecho una ley para que se te quitan las ganas de manifestarte aunque te estés muriendo de hambre, pese a trabajar diez horas al día.
Un gran poeta de Lizarra, escribió hace tiempo una poesía dedicada a su padre que define muy bien cómo va esto de las leyes y el cómo las hacen a su antojo.
A MI PADRE
Harán leyes que prohibirán que el aire acune las banderas/ y seguirán soplando las memorias en la cara de Abril/ Prohibirán Abril y será primavera al mismo tiempo.
Condenarán el color del lirio y de la sangre, y saldrá el sol redondo como una verdad amanecida.
Tendrán la ley pero será mentira/ Prohibirán llamar mentira a la mentira/ y le darán la vuelta a los espejos, para no verse reflejados al revés/ y no podrán romper los miles de pedazos espejados.
Querrán callar todas las esperanzas,/ordenarán taparse los oídos/ y el corazón trasmitirá el mismo latido acompasado/como un tambor sentido que se acerca.
Vetarán la memoria y no tendrán olvido ni canciones/Harán nueva ley a su medida/pero tienen costuras las mentiras.
Hoy viene el aire por todas las esquinas/ a recordarle a la vida que está viva-
Hoy no es un día para poner la pena a media asta/si no para alegrar conciencias, dignidades…
Por ellos y por ti y por mi padre.
Va por ti ANTONIO/ a ver quién puede prohibir que ondee tu mirada en los balcones.
Acierta de lleno el poeta, aunque solo sea por esta vez. En el estado español no protestamos ni una sola ley, la huelga está mal vista y no digamos una barricada, aunque la hagamos de contenedores en los que buscamos nuestra comida.
- El alma cristiana de la justicia española otro año más impedirá que los jóvenes de Altsasu secuestrados en cárceles por un jueza española, pasen las navidades en su casa.
Sin embargo otro preso vasco sí que las pasará, un ladrón, Iñaki Urdangarín.

