Ayer lunes 10 de septiembre, víspera de la Diada, la fiesta nacional catalana, las barandillas de, al menos, dos puentes en Estella, el de la Vía junto al polideportivo y el del Azucarero, aparecieron con decenas de lazos amarillos.
Estos lazos se han convertido en el símbolo u homenaje que el colectivo favorable al ‘procés’ soberanista en Cataluña lleva haciendo desde que la Justicia ordenó la entrada en prisión de los presidentes de Òmnium Cultural y la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Cuixart y Jordi Sànchez, respectivamente.
Los lazos se han debido de colocar a última hora de la noche, pero esta mañana antes de que dieran las 8 horas, ya habían sido retirados sin que sepamos si de esa eliminación se ha encargado el servicio de limpieza o no. Así que no sabemos ni quien los puso ni quien los quitó. Dos misterios sin resolución para la noche y madrugada de la vieja Lizarra.
En todo caso han sido muy pocos los vecinos y vecinas de la ciudad quienes han tenido la oportunidad de verse sorprendidos por esas tiras de plástico anudadas en los puentes en un intento de rendir homenaje a los políticos independentistas catalanes que están huidos o encarcelados desde hace casi un año a la espera de juicio.

