Llegó la fiesta del rejoneo estellés. El día más importante del calendario taurino en esta Ciudad del Ega. Y nuevamente se pudo vivir el encuentro entre Pablo Hermoso de Mendoza, ahora acompañado de su hijo y el público que lo vio nacer a la profesión y que lo ha apoyado incondicionalmente hasta la cima del rejoneo.
Una fiesta en la que todos disfrutan, en la que hay toreo caro y entrega del público hacia los Hermoso y de estos hacia su gente. En la que una vez más todos salieron contentos, todos vieron lo mejor de sus ídolos y dieron lo mejor de sí para premiarlos en todas sus lidias. Hubo muy buenos momentos, ante astados de diferente condición. Los
toros de Pablo, muy terciado y mansito el primero y de mucha calidad el cuarto y los novillos de Guillermo bastante complicados y ante los que sorprendió a la parroquia con una evolución muy importante en un año.
Se pudo valorar más sus dos faenas precisamente por el juego de ambos novillos. Ante ellos no escatimó esfuerzos, había que agradar y mostrar que ha venido para quedarse. Dos magistrales rejones de castigo sobre NAPOLEÓN impusieron la seriedad de una faena en la que hubo pocos alardes a la galería y sí mucha exposición. Con DISPARATE en ambos toros toreó con templanza y sobre todo con mucha verdad a la hora de embrocar. Sorprendió con la pirueta de AGORA y con el buen hacer de EXTRAÑO y sobre todo cerró muy bien ambas faenas con PIRATA, enorme maestro para el joven centauro y con el que centró por perfectos pares de banderillas a dos manos y un perfecto rejonazo en el que cerró plaza.
Antes su pare había abierto la insufrible por calurosa tarde con un astado que enseguida se rajó en tablas. Al sesgo fue toda la faena montando a BERLIN y cerrando con ALBINO con el que estuvo muy contundente con el rejón de muerte. Lo mejor de la tarde vino en el cuarto, parando de forma ceñida en círculos con MANIZALES, templando en lo que ocupa una moneda y dejando al toro con un solo rejón de castigo.
En banderillas un destacado BERLÍN, ahora sí con toro y con galopes de costado muy templados, toreando con la cola y rematando por los adentros. A continuación hizo debutar a PRÍNCIPE y con él colocó dos banderillas y remató con una espectacular piruetas en la misma cara del astado. El cierre volvió a correr a cargo de ALBINO espectacular en las cortas y sobre todo facilitando al navarro la suerte suprema y dejando un rejonazo en todo lo alto que volvió loco al paisanaje.
Tarde triunfal y de triunfos en la que lo principal fue la entrega.
Toreros entregados y público entregado. Todos a hombros.


