Entre abril y junio, los meses más afectados por la crisis sanitaria de la Covid-19, se interpusieron 468 denuncias, 13 menos que en el mismo periodo del año anterior.

El segundo trimestre de 2020, el más afectado por las consecuencias de la crisis sanitaria de la Covid-19, muestra una leve disminución interanual tanto en el número de denuncias registradas —2,9 %— como en el de mujeres víctimas —2,5 %— respecto al mismo periodo del año anterior.
Entre abril y junio, según el informe trimestral del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, dado a conocer hoy, los juzgados navarros recibieron 468 denuncias, 13 menos (455) que el segundo trimestre de 2019, de las que 458 fueron interpuestas por mujeres (247 españolas y 211 extranjeras).
Según recoge este estudio, 6 mujeres —4 españolas y 2 extranjeras— se acogieron a su derecho constitucional a no declarar contra sus cónyuges o excónyuges, lo que supone un descenso del 64,7 % respecto a los mismos meses del año 2019, cuando el número ascendió a 17.
En cuanto a la ratio de mujeres víctimas de violencia de género por cada 10.000 mujeres, en el conjunto de España fue del 13,8. Por encima de la media nacional se situaron Baleares (con 23), Canarias (19,6), Murcia (18,3), Comunidad Valenciana (17,6), Andalucía (15) y Madrid (14,1).
La tasa más baja se dio en Castilla y León (con 8,1 mujeres víctimas cada 10.000), seguida de Extremadura (9,4), Galicia (10,6) y Aragón (10,8). En la Comunidad foral el índice se situó en 13,7 cuando en el segundo trimestre del año anterior fue de 13,5.
Asimismo, el informe estadístico refleja que entre abril y junio se incoaron en los juzgados navarros 126 órdenes de protección y seguridad a las víctimas —96 en el mismo periodo del año anterior—, de las que los jueces adoptaron 82 y denegaron 44.
Por órganos judiciales, en los juzgados de Violencia sobre la Mujer de la Comunidad foral, en el segundo trimestre de este año fueron enjuiciadas 39 personas (55 el año anterior), todas ellas condenadas (23 españolas y 16 extranjeras).
En total, en la fase de instrucción, entre abril y junio de 2020 se incoaron en los juzgados de Violencia de Navarra 505 asuntos penales, frente a los 524 abiertos en 2019, esto es, un descenso del 3,6 %.
En el segundo trimestre de este año, por otra parte, en el Juzgado de lo Penal número 5 de Pamplona —órgano con competencia exclusiva para ver los procedimientos con penas de hasta 5 años de prisión— por delitos de violencia de género, 18 hombres fueron enjuiciados en Navarra, una cifra sensiblemente a inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior, cuando fueron juzgadas 115, es decir, un descenso del 84,3 %.
De los 18 hombres juzgados entre abril y junio, 14 fueron condenados —9 españoles y 4 extranjeros— y los otros 4 fueron absueltos. En el mismo trimestre del año anterior, el número de personas condenadas ascendió a 93.
En la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra, órgano que juzga en exclusiva los delitos de violencia de género con penas de más de 5 años de prisión y, además, resuelve los recursos interpuestos contra las sentencias del Juzgado de lo Penal nº 5, se dictaron 4 sentencias en primera instancia.
Valoraciones de la presidenta del Observatorio, Ángeles Carmona
La presidenta del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género, Ángeles Carmona, señala que los datos del trimestre ponen de manifiesto de forma palpable las dificultades añadidas que han tenido las mujeres víctimas de violencia machista para denunciar a sus agresores, una circunstancia de la que desde el Observatorio se alertó durante el tiempo que duró el confinamiento decretado en marzo como consecuencia de la crisis sanitaria del coronavirus.
Todos los actores implicados en la lucha contra la violencia de género y en la protección a las víctimas, afirma, se mantuvieron activos durante el confinamiento; de hecho, la actividad judicial referida a esta materia no se vio afectada por la suspensión de los plazos procesales y los jueces siguieron trabajando, al haber sido declarada esencial por el CGPJ. Pero los datos mostraban entonces –y confirman ahora- la dramática situación vivida por estas mujeres, que se vieron obligadas a vivir el estado de alarma encerradas en casa con su maltratador, un hecho que para ellas supuso un escollo añadido para pedir ayuda y denunciar los hechos ante el juez o ante la policía.
Sin duda, señala Carmona, éste es el contexto en el que debemos encuadrar el importante descenso en el número de víctimas, denuncias y solicitudes de órdenes de protección, en todos los casos muy próximo al 15 por ciento.
La presidenta del Observatorio destaca el esfuerzo que los órganos judiciales están realizando para elaborar las estadísticas que permiten realizar una radiografía precisa de la violencia de género en España. En este sentido, señala la importancia de haber contabilizado por primera vez el número de víctimas menores tuteladas de la violencia de género. Se trata de los hijos e hijas de las mujeres maltratadas que también sufren una situación de violencia.
El dato no sólo es relevante en sí mismo, sino que además sirve para poner de manifiesto cómo la maternidad es uno de los factores que aumentan la vulnerabilidad de las mujeres víctimas de la violencia machista. Carmona recuerda que, según un estudio realizado por el Observatorio, el 75 por ciento de las víctimas mortales de violencia machista entre 2016 y 2018 eran madres.
Los datos estadísticos están disponibles en el siguiente enlace:

