La noche de Reyes ha transcurrido sin incidentes reseñables en nuestra ciudad. La propia Policía Municipal la ha calificado como de muy tranquila.
Los agentes han realizado denuncias a tres bares, por venta de alcohol a menores y permitir fumar en el interior. En todos los casos son infracciones graves a la ley foral 289 que regula los juegos y espectáculos y las actividades recreativas.
Estas situaciones pueden conllevar multas de 600 a 6,000 euros, además de la suspensión de la actividad hasta 2 años y la clausura del local hasta 1 año. Por último la Policía Municipal realizó una denuncia por consumir droga en la vía pública.


