Las embestiduras de la investidura, por José Félix Sánchez-Satrústegui

felix sanchez satrustegui             “En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa” (Antonio Machado)

Vaya por delante que no creo en ningún ser superior, por tanto niego la existencia de cualquier dios, incluidos politólogos y tertulianos enciclopédicos, esa mesnada moderna de sabihondos.

Mis conocimientos sobre asuntos políticos son bastante menores, pero como ciudadano que siempre ha participado de una u otra forma en ellos, me atrevo a escribir algo, poco, sobre el desacuerdo de la izquierda, más por expulsar la hiel acumulada ante tanto despropósito que por opinar en sí. Por evitar un reventón, vamos.

Como el hecho de impartir justicia y señalar culpables también me supera, en este caso por incapacidad manifiesta, no lo haré y sólo (sí, con tilde, que hoy estoy también contra la RAE) me atreveré a exponer algunas cuestiones.

Uno no acaba de entender que desde las elecciones generales hasta ahora no haya habido tiempo para que PSOE y UP negociaran un programa. A pesar de que en medio estaban las autonómicas y municipales, y había que ser prudentes, la desidia estratégica socialista, seguramente diseñada por Iván Redondo, un señor de derechas que va de profesional aséptico, ha sido un desastre. Pedro Sánchez debió hacer una serie de propuestas a Pablo Iglesias, sentarse los equipos de ambos a debatirlas y, al final, tras el acuerdo programático, ya se vería si gobierno de coalición o qué. Creo que era lo último a debatir. Pero lo han querido hacer al revés y en cuatro días. Esto es política, estúpidos. Le han dado más importancia al relato, que no ha sido tal, en cuanto a narración más o menos detallada de unos hechos, sino que ha quedado en cuento chino. Y lo que debía haber sido el empleo correcto del marketing público, como expresión de administración (en este caso, institución) pública responsable, es decir, aquella que  da una respuesta rápida a las demandas de los ciudadanos y busca la satisfacción de sus necesidades, se convirtió en mercadeo, en intercambio de mercancía en forma de sillones. Deplorable.

Pedro Sánchez, en un gesto que en principio pensé que trataba de dejar al descubierto la estrategia destructora de C’s y PP, sigue equivocándose si les propone la abstención y que le dejen gobernar. A ese precio, no. No es no. Con Rivera, no (con el PP tampoco). ¿Pedro, vas a querer gobernar apoyado, y custodiado, por las derechas? Si eso ocurre, en ese momento me bajo. Espero que rectifique.

Pablo Iglesias también se equivoca cuando prioriza sillones sobre debate político. Creo, sin embargo, que dejó desmarcado a Pedro Sánchez y a su consejero áulico cuando decide echarse a un lado. Es inteligente, pero después de la jugada no quiso aceptar nada. Le pudo la soberbia.

Fui secretario local del PCE en Badajoz y milité en IU. Conocí al Anguita que nos encandiló con un discurso maravilloso y nos desilusionó cuando, en seguida, ya habitando el cielo, elaboró su teoría de las dos orillas y la pinza con Aznar. Le increpé en una Asamblea que me respondió con un rotundo silencio y miradas hacia otro lado; y me fui. Como escribe la periodista Cristina Espinoza, Pablo Iglesias sigue esa tradición. Le supongo sentado junto a Julio, en el Olimpo, disfrutando ambos de sueños eróticos con el sorpasso y mirando con superioridad la otra orilla, donde habitamos los mediocres, es decir, todos los demás. Espero que rectifique.

Cómo estará el Parlamento para que sea Gabriel Rufián (también Aitor Esteban y otros), hasta ahora maestro de un histrionismo circense, quien sea el ejemplo de la sensatez y la cordura, mientras los líderes de la derecha se dedican al patriotismo de destrucción y los de la izquierda a la destrucción de la ilusión.

Si soy incapaz de realizar un análisis coherente de lo ocurrido, cómo atreverme a predecir el futuro. Solo conservo un resquicio de esperanza para que PSOE y UP lleguen a un acuerdo cuanto antes mejor. Pero estos días estoy teniendo una pesadilla recurrente: hay nuevas elecciones, Errejón monta un partido a nivel estatal, se divide aún más la izquierda y se repite la historia de Madrid con una Presidencia del Gobierno en manos de Casado y Rivera (aunque en mis sueños tienen la cara de Díaz Ayuso y Martínez-Almeida). Me despierto con taquicardia y náuseas. Os lo superjuro, o sea.

 

José Félix Sánchez-Satrústegui

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Un comentario en “Las embestiduras de la investidura, por José Félix Sánchez-Satrústegui

  1. el 23 de febrero del 1981 el psoe tomo el poder y se acabaron las libertades y la poca justicia que habia luego llego el engendro del pp (anguita mas fraga). y asi seguimos. y han creado una sociedad encanallada que decia larra cuando pasaba por un cementerio “aqui yace media españa asesinada por la otra mitad”. y despues solemos confudir ser de izquierdas con ser sindicalista, mas lejos de la realidad, y despues los tribunales verdaderas cloacas de corrupcion, y etc……….
    posdata: ameno articulo y gracias por recoger mi pequeña opinion

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