Empresa y trabajadores han llegado a un acuerdo y la huelga, iniciada el 9 de enero, ha terminado. Los trabajadores trasladados desde Villatuerta a la factoría de Esquiroz cobrarán lo mismo que sus compañeros de la línea de frigoríficos.
La empresa había amenazado con llevarse la producción de lavavajillas a China si no se ponía fin a los paros.
Aunque el acuerdo ya está alcanzado, este no será efectivo hasta que se firme el nuevo convenio que afectará a los trabajadores de las dos líneas productivas. Mientras tanto los representantes de los asalariados ya han comenzado a recopilar la información necesaria para preparar una propuesta de convenio para ponerla encima de la mesa de negociación a la mayor brevedad posible.


